El Antihroe en las Series Contemporneas: Anlisis Semitico y Narrativo

 

The Antihero in Contemporary Series: Semiotic and Narrative Analysis

 

O anti-heri nas sries contemporneas: anlise semitica e narrative

 

Cristhian E. Rivera Orbe I
ceriverao@utmachala.edu.ec
https://orcid.org/0000-0001-6959-508X
Fernanda Esperanza Tusa Jumbo II
ftusa@utmachala.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-1570-9579
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Correspondencia: ceriverao@utmachala.edu.ec

 

 

Ciencias Tcnicas y Aplicadas

Artculo de Investigacin

 

 

 

* Recibido: 16 de febrero de 2025 *Aceptado: 25 de marzo de 2025 * Publicado: 03 de abril de 2025

 

 

        I.            Universidad Tcnica de Machala, El Oro, Ecuador.

      II.            Universidad Tcnica de Machala, El Oro, Ecuador.


Resumen

El presente artculo explora la figura del antihroe en las series de televisin contemporneas desde una perspectiva semitica y narrativa. Se analizan cuatro casos emblemticos BoJack Horseman, Los Soprano, Fleabag y la representacin de Pablo Escobar en series latinoamericanas (como Narcos) para identificar las caractersticas comunes de sus protagonistas y cmo subvierten el modelo clsico del hroe. A travs de una revisin terica (incluyendo el monomito de Joseph Campbell, teoras narrativas y semitica) y un anlisis comparativo de contenido, se examina cmo estos antihroes, a pesar de su conducta morales y comportamiento cuestionable, logran generar empata en la audiencia y reflejar preocupaciones sociales contemporneas. En los anlisis y discusiones se contrastan estos hallazgos con modelos tericos y se reflexiona sobre la relevancia cultural del fenmeno, incluyendo la recepcin crtica y la identificacin del pblico con estos personajes.

Palabras clave: Antihroe; narrativa serial; semitica; monomito.

 

Abstract

This article explores the figure of the antihero in contemporary television series from a semiotic and narrative perspective. Four emblematic cases are analyzedBoJack Horseman, The Sopranos, Fleabag, and the portrayal of Pablo Escobar in Latin American series (such as Narcos)to identify the common characteristics of their protagonists and how they subvert the classic hero model. Through a theoretical review (including Joseph Campbell's monomyth, narrative theories, and semiotics) and a comparative content analysis, the article examines how these antiheroes, despite their moral demeanor and questionable behavior, manage to generate audience empathy and reflect on contemporary social concerns. The analyses and discussions contrast these findings with theoretical models and reflect on the cultural relevance of the phenomenon, including critical reception and audience identification with these characters.

Keywords: Antihero; serial narrative; semiotics; monomyth.

 

Resumo

Este artigo explora a figura do anti-heri nas sries televisivas contemporneas a partir de uma perspectiva semitica e narrativa. So analisados ​​quatro casos emblemticos BoJack Horseman, Os Sopranos, Fleabag e a representao de Pablo Escobar em sries latino-americanas (como Narcos) para identificar as caractersticas comuns de seus protagonistas e como eles subvertem o modelo clssico do heri. Atravs de uma reviso terica (incluindo o monomito de Joseph Campbell, teorias narrativas e semitica) e uma anlise comparativa de contedo, examina-se como esses anti-heris, apesar de sua conduta moral e comportamento questionvel, conseguem gerar empatia no pblico e refletir preocupaes sociais contemporneas. Nas anlises e discusses, esses achados so contrastados com modelos tericos e a relevncia cultural do fenmeno refletida, incluindo a recepo crtica e a identificao do pblico com esses personagens.

Palavras-chave: Anti-heri; narrativa seriada; semitica; monomito.

 

Introduccin

En las ltimas dos dcadas, la televisin ha visto emerger a una nueva figura prominente: el antihroe. Desde que Tony Soprano apareci en Los Soprano (HBO, 1999), inaugurando la llamada edad dorada de las series, las historias televisivas se poblaron de protagonistas moralmente ambiguos que capturaron la atencin del pblico. De hecho, muchos analistas consideran a Tony Soprano el primer gran antihroe televisivo, un mafioso violento que, contra todo pronstico, genera empata en la audiencia (Etich, 2021). A partir de este hito, personajes como Walter White (Breaking Bad), Don Draper (Mad Men) o Dexter Morgan (Dexter) demostraron que los protagonistas no necesitan encarnar virtudes heroicas tradicionales para liderar una historia exitosa. Por el contrario, la revolucin del antihroe desplaz el protagonismo hacia personajes complejos, daados y moralmente contradictorios, cuya humanidad defectuosa resulta fascinante para el espectador.

Esta tendencia plantea un contexto narrativo y cultural de gran relevancia. Narrativamente, el auge de los antihroes est ligado a las necesidades de la serialidad televisiva: la tensin constante entre la vida privada y las transgresiones del personaje permite avanzar la trama, generar suspenso y renovar conflictos a lo largo de decenas de horas (Canet, 2018). En otras palabras, un protagonista con doble cara (por ejemplo, un criminal que es a la vez padre de familia) aporta una dicotoma permanente deber vs. querer, virtud vs. defecto que alimenta historias de largo aliento. Culturalmente, estos personajes reflejan una sociedad desencantada con los hroes convencionales y ms dispuesta a confrontar las zonas grises de la moralidad. El pblico contemporneo, acostumbrado a la complejidad, parece haber desarrollado afinidad por figuras que representan esa dualidad humana de luces y sombras. Sin embargo, este fenmeno tambin abre interrogantes: Por qu simpatizamos con individuos cuyas acciones condenaramos en la vida real? Qu mecanismos narrativos y semiticos utilizan las series para lograr tal empata? Cmo se inscribe el antihroe dentro (o fuera) del modelo clsico del hroe propuesto por Joseph Campbell? Existen diferencias significativas cuando este arquetipo se presenta en contextos culturales distintos, por ejemplo en Latinoamrica?

Este estudio busca responder a esas preguntas mediante un anlisis semitico y narrativo de cuatro casos representativos: BoJack Horseman (Netflix, 2014-2020), una serie animada donde un caballo antropomrfico y decadente encarna las miserias de la fama y la depresin; Los Soprano (HBO, 1999-2007), drama criminal pionero centrado en un jefe mafioso con problemas de ansiedad; Fleabag (BBC/Amazon, 2016-2019), comedia negra britnica protagonizada por una joven mujer tan desfachatada como atormentada; y Narcos (Netflix, 2015-2017) junto a otras producciones latinoamericanas, que relatan la vida del narcotraficante Pablo Escobar como un hroe oscuro de la vida real. Estas obras han sido aclamadas por la crtica y han suscitado amplios debates, lo que las convierte en objeto de anlisis idneo para comprender el fenmeno del antihroe en la cultura televisiva actual.

El germen de esta investigacin radica en la necesidad de profundizar en la comprensin de un arquetipo que ha transformado la manera de narrar en las historias televisivas. Si bien abundan comentarios periodsticos y reacciones de fans, hace falta articular un marco terico slido que permita estudiar al antihroe desde mltiples ngulos: su construccin narrativa, su significado semitico y su impacto sociocultural. Al triangular la teora con el anlisis de casos concretos y considerar la recepcin crtica, este artculo aportar una visin integradora sobre cmo y por qu los antihroes se han vuelto centrales en las series contemporneas. Se espera que las conclusiones no solo sinteticen las caractersticas y aportes de estos personajes, sino que tambin ofrezcan reflexiones aplicables a la creacin de contenido audiovisual y al entendimiento de las audiencias frente a narrativas moralmente complejas.

 

Marco Terico

Definicin y caractersticas del antihroe

En trminos generales, un antihroe es alguien a quien identificamos como el bueno y que, sin embargo, acta de forma completamente contraria. A diferencia del hroe clsico, dotado de virtudes ejemplares, el antihroe carece de muchas de ellas e incluso comparte rasgos con el villano. De hecho, se ha dicho que la diferencia entre un hroe, un antihroe y un villano radica fundamentalmente en sus elecciones morales mientras el hroe tpicamente escoge el bien y el villano abraza el mal, el antihroe transita una zona intermedia, tomando decisiones cuestionables en pos de sus objetivos. As, el antihroe comparte diversos rasgos tanto con el hroe como con el villano; puede verse desde ambos ngulos, representando una constante contradiccin entre fines y medios. En resumen, suele ser un personaje que cree que el fin justifica los medios, aunque esto lo lleve a contradecir los cdigos morales convencionales (Freire, 2022).

Diversos estudios han intentado sistematizar las caractersticas comunes de estos personajes ambiguos. Freire y Vidal-Mestre (2022), tras una amplia revisin de literatura, sealan que el antihroe contemporneo suele presentar un alto grado de conflicto interno, a menudo originado en traumas o experiencias negativas pasadas, y con frecuencia acta motivado por la venganza o la creencia de estar haciendo un bien mayor a travs de medios cuestionables. Son personajes definidos por la imperfeccin: hroes imperfectos que nunca superan sus demonios internos, sino que son abatidos y finalmente destruidos por ellos, tal como citan los autores. Pueden resultar carismticos y poseer cualidades admirables, pero en ltima instancia son sus defectos los que prevalecen en la historia. Este alejamiento del maniquesmo tradicional aade nuevas tonalidades despolarizadas a la ficcin, diluyendo la histrica dualidad tajante entre el bien y el mal. En consecuencia, el antihroe termina tan cercano al hroe como al villano en trminos ticos. Como apuntan Linde y Nevado (2016), en mucho del cine y la TV contempornea el hroe se ha transformado en antihroe, quien se encuentra muy prximo al villano en relacin con la integridad de su cdigo tico.

Adicionalmente, el antihroe suele ejecutar actos propios de villanos (violencia, engao, crimen) pero paradjicamente al servicio de una causa que l percibe como justa o necesaria. Gil y Garca (2016) hablan del hroe oscuro para referirse a este tipo de personaje que posee una experiencia personal significativa y ejecuta el mal en su bsqueda del bien, presentando una profundidad moral acentuada, en constante cuestionamiento y conflicto con el mal que reside en su interior. Esta profundidad moral expresada en dudas, remordimientos o cdigos personales es clave para que la audiencia pueda empatizar. A fin de cuentas, el antihroe es ante todo humano: comete errores, tiene debilidades y contradicciones, lo cual lo hace identificable. Como resume Cappello (2008), el antihroe se basa en la contradiccin; es, por encima de todo, un hombre, con sus defectos y sus virtudes.

Esa humanidad defectuosa provoca que el pblico vea reflejados en l sus propios conflictos o lados oscuros, generando una incmoda pero poderosa empata (Fedele, 2021). Estudios recientes en psicologa meditica sugieren que la afinidad del pblico por los antihroes est ligada precisamente a cunto se ven a s mismos en esos personajes: cuanto ms un espectador comparte rasgos de personalidad antisocial o rebeldes, mayor tendencia a sentirse atrado por antihroes. No obstante, incluso espectadores sin tales tendencias pueden llegar a animar al protagonista inmoral, gracias a las estrategias narrativas que los guionistas emplean para alinear emocionalmente al pblico con l (por ejemplo, mostrando sus motivaciones ntimas o enfrentndolo a villanos peores).

El modelo del hroe de Campbell y su subversin

Joseph Campbell (1949) describi el viaje del hroe o monomito como un esquema narrativo universal en el cual un protagonista abandona su mundo ordinario, atraviesa pruebas extraordinarias con ayuda de mentores, obtiene una victoria (el elixir o conocimiento) y regresa transformado para el beneficio de su comunidad. Esta estructura circular partida, iniciacin y retorno ha sido identificada en innumerables mitos, cuentos y pelculas, sirviendo casi como una plantilla de la narrativa heroica clsica. Sin embargo, los antihroes raramente encajan limpiamente en este molde. Si bien muchos emprenden tambin un viaje, sus motivaciones y resultados difieren. En lugar de altruismo o nobleza, suelen estar impulsados por impulsos egostas, traumas personales o entornos corruptos. Su travesa puede carecer de mentores positivos (a veces los guas en su camino son igual de corruptos, o figuras distorsionadas como un terapeuta que no logra curarlos del todo, en el caso de Tony Soprano). A menudo, el antihroe no obtiene una recompensa redentora ni regresa para salvar a nadie; por el contrario, es comn que su historia culmine en tragedia o con una transformacin ambigua. Podemos pensar que los antihroes subvierten el monomito: realizan un viaje interno importante, pero no necesariamente para convertirse en mejores personas ni para servir al bien comn (Freire, 2022). Campbell identifica etapas como la Revelacin o la Resurreccin del hroe; en el caso del antihroe, estas etapas pueden quedar truncas o invertidas por ejemplo, en vez de una resurreccin metafrica que lo purifique, el antihroe suele sucumbir a sus defectos fatales en el clmax (una cada ms que una elevacin). Aun as, el marco campbelliano es til como punto de contraste: nos permite ver cmo las series juegan con las expectativas heroicas para generar sorpresa o reflexin. Como Vogler (2020) seguidor de Campbell seala, los antihroes son hroes imperfectos que emprenden su propio viaje mtico, pero nunca superan sus demonios internos y acaban derrotados por ellos, a diferencia del hroe tradicional que vence sus temores y es recompensado.

Narrativa serial complejo y audiencia activa

La prevalencia del antihroe est asociada a la evolucin de la televisin hacia narrativas ms complejas y de largo formato. Autores como Mittell (2015) describen la televisin compleja como aquella que mezcla serializacin con tramas y personajes sofisticados, recompensando una audiencia atenta y activa. Los antihroes son productos ideales de este entorno: su ambigedad moral y profundidad psicolgica requieren tiempo en pantalla para ser exploradas, lo cual encaja con las series dramticas de mltiples temporadas. Adems, su mera presencia desafa al espectador a reconciliar sentimientos encontrados (simpata vs. desaprobacin), fomentando discusiones y anlisis ms all del mero consumo pasivo. En trminos semiticos, como sostiene Ivn Pinto, en conversacin con Eliseo Vern, socilogo y antroplogo argentino para el medio cultural La Fuga (2010) las series con antihroes desarrollan sistemas de signos muy ricos para comunicar las dualidades del personaje. Por ejemplo, es frecuente el uso de smbolos o motivos recurrentes que reflejan el estado interno del protagonista (como los continuos espejos y reflejos que aparecen en Breaking Bad alrededor de Walter White, enfatizando su doble vida). Roland Barthes ya destacaba cmo en los relatos audiovisuales ciertos detalles o catlisis narrativas aportan capas de significado ms all de la accin superficial. En el caso de los antihroes, cada elemento vestuario, entorno, msica asociada puede funcionar como signo de su conflicto moral. La semitica narrativa desarrollada por A.J. Greimas brinda herramientas para entender esto, mediante el anlisis de actantes y oposiciones binarias en el relato. Tradicionalmente, la oposicin central era Hroe vs Villano; con el antihroe, esa oposicin se difumina, ya que el protagonista encarna parcialmente al antagonista. Podemos pensar que muchos antihroes combinan en s mismos el rol de Sujet (protagonista) y de Anti-sujet (fuerza que se opone al orden moral) en el cuadrado semitico de Greimas, creando una dinmica interna nica en el relato.

Algunos estudios previos

Varios trabajos acadmicos recientes han abordado el fenmeno del antihroe desde distintas perspectivas. Canet y Garca (2018) estudiaron la respuesta emocional ambivalente del espectador ante antihroes como Tony Soprano y Walter White, proponiendo que las series introducen personajes filtro (familiares, colegas) cuyas reacciones morales sirven de gua al pblico para modular su empata o rechazo hacia el protagonista. Freire y Vidal-Mestre (2022) propusieron una definicin actualizada de antihroe pop, destacando la falta de un criterio unificado y la necesidad de integrar visiones transmedia en su anlisis. En cuanto a la representacin femenina, Hagelin y Silverman (2022) examinan el auge de la antiherona en la TV del siglo XXI, argumentando que estas mujeres disruptivas ofrecen un reto an mayor al status quo que sus contrapartes masculinas. De acuerdo con estas autoras, la antiherona no solo rompe reglas, sino que desmonta ideales de feminidad tradicional (dulzura, abnegacin), volvindose una figura subversiva en una cultura todava influida por expectativas de gnero. Este marco es particularmente pertinente para analizar a Fleabag. Por otro lado, en contextos latinoamericanos, investigadores como Gutirrez-Delgado et al. (2022) han explorado la narrativizacin mtica de antihroes reales (narcotraficantes) en series como Narcos, sealando que la ficcin tiende a transformar hechos atroces en relatos culturales digeribles. Trillos-Pacheco (2018) realiz un anlisis semitico de la figura del sicario como antihroe en el cine colombiano, aplicando la teora de arquetipos de Jung y la estructura mtica de Vogler para develar las particularidades regionales de este tipo de personajes (como la influencia de la marginalidad social en su construccin). Estos estudios evidencian un inters multidisciplinario por el tema desde la comunicacin, la psicologa, hasta los estudios culturales y subrayan la importancia de abordar al antihroe integrando dimensiones narrativas (estructura del relato), semiticas (smbolos, arquetipos) y de recepcin (impacto en el pblico y la crtica).

 

Metodologa

El presente estudio adopta un enfoque cualitativo con un diseo analtico-comparativo de casos. Se realiz un anlisis de contenido narrativo y semitico de cuatro series de televisin seleccionadas intencionalmente por su contribucin representativa al fenmeno del antihroe: BoJack Horseman, Los Soprano, Fleabag y Narcos (en la figura de Pablo Escobar, como ejemplo de serie latinoamericana del gnero). Estos casos cubren una diversidad de gneros (animacin satrica, drama criminal, comedia dramtica, drama histrico-policial) y contextos culturales, lo que enriquece la comparacin.

La unidad de anlisis principal fue el personaje protagonista de cada serie, examinndose: su caracterizacin (rasgos de personalidad, motivaciones, evolucin a lo largo de la trama), sus acciones clave y decisiones morales, sus relaciones con otros personajes, y los recursos narrativos y smbolos empleados para representarlo. Adicionalmente, se consideraron elementos de la trama relevantes al desarrollo del antihroe (conflictos centrales, clmax y desenlace de su arco argumental). Se tomaron notas detalladas y se identificaron escenas o dilogos ilustrativos mediante un visionado focalizado de las series (incluyendo captulos completos y resmenes crticos existentes).

Para el anlisis narrativo, se utiliz como referencia el modelo del viaje del hroe de Campbell/Vogler, evaluando en qu medida (y de qu forma) cada protagonista recorre o subvierte dichas etapas clsicas (llamada a la aventura, pruebas, abismo, revelacin, regreso, etc.). Esto permiti estructurar la comparacin identificando puntos de convergencia o divergencia: por ejemplo, si el personaje tiene o no una transformacin hacia el final, si cuenta con un mentor, si enfrenta una prueba suprema y cmo resulta. No se trat de forzar a los casos dentro del esquema, sino de usarlo como herramienta diagnstica para resaltar innovaciones o ausencias significativas en la trayectoria de estos antihroes.

En cuanto al anlisis semitico, se aplic una lectura interpretativa de los signos y smbolos asociados a los personajes en cada serie. Esto abarc desde la iconografa (p. ej., la cabeza de caballo de BoJack, la sesin de psicoanlisis en Los Soprano, la ruptura de la cuarta pared en Fleabag, la imagen pblica vs. privada de Escobar) hasta la construccin discursiva (dilogos, monlogos internos, narradores en off) que codifican significados sobre su moralidad y psicologa. Se apoy en conceptos de semitica narrativa (actantes, oposiciones) y en nociones de simbologa cultural para interpretar las representaciones. Por ejemplo, se examin cmo Fleabag utiliza el recurso meta-narrativo de hablar a cmara para simbolizar su sentimiento de culpa y aislamiento, o cmo Narcos emplea la mezcla de material documental (fotos, noticieros reales) con la actuacin dramtica para construir el mito de Escobar.

El diseo comparativo implic colocar los hallazgos de cada caso en dilogo entre s. Se elaboraron matrices descriptivas donde se listaron las caractersticas narrativas y semiticas de cada antihroe, lo que permiti identificar patrones comunes y diferencias notables. Por ejemplo, se compar el grado de redencin alcanzado por cada protagonista, la presencia de humor o irona en la presentacin del personaje, y la respuesta emocional que se busca provocar en la audiencia.

Para lograr la triangulacin de la informacin, los resultados del anlisis textual se contrastaron con fuentes secundarias: crtica televisiva, entrevistas a creadores y estudios acadmicos existentes sobre las series o personajes en cuestin. Esto sirvi para enriquecer la interpretacin (por ejemplo, corroborando intenciones de los guionistas o percepciones del pblico) y para incorporar la dimensin de recepcin cultural al estudio. Se consideraron datos como premios obtenidos (Emmys, Globos de Oro, etc.), evaluaciones de crticos especializados y debates en prensa o redes sociales sobre la aceptabilidad moral de estos personajes.

Cabe destacar que no se busc la generalizacin estadstica sino la comprensin profunda y contextualizada de cada caso. Siguiendo buenas prcticas de investigacin cualitativa, se prest atencin a los detalles significativos y evidencias textuales (citas de dilogos, descripciones de escenas) que respaldan las interpretaciones, las cuales se presentan en la seccin de resultados con las debidas referencias. Asimismo, se tuvo en cuenta la evolucin temporal: dado que algunas series abarcan varios aos, se evalu el desarrollo del personaje a lo largo de las temporadas, identificando posibles cambios de rumbo (por ejemplo, un giro argumental donde el antihroe cruza un punto de no retorno moral).

En sntesis, la metodologa integr herramientas del anlisis narrativo-literario, la semitica y los estudios de recepcin para abordar el fenmeno del antihroe de manera holstica. Este enfoque mltiple resulta acorde a la naturaleza misma del objeto de estudio, que se sita en la interseccin de texto (guion, puesta en escena), contexto (cultura televisiva actual) y audiencia (interpretacin y resonancia). A continuacin, se exponen los resultados del anlisis para cada caso, seguidos de una discusin comparativa que vincula estos hallazgos con las teoras y trabajos mencionados.

 

Resultados

BoJack Horseman: El antihroe animado y la condicin humana

Resumen del personaje: BoJack Horseman es un caballo antropomrfico que fue estrella de una comedia familiar en los aos 90 y que, dos dcadas despus, se encuentra sumido en la depresin, el cinismo y la autodestruccin. A lo largo de la serie, BoJack lucha con adicciones (alcohol, drogas), sabotea sus relaciones personales y lidia con la falta de sentido en su vida tras la fama. A primera vista, BoJack presenta rasgos claramente antiheroicos: es egocntrico, irresponsable y suele lastimar a quienes lo rodean. Como l mismo admite en cierto momento, soy un tipo terrible, he arruinado cada cosa buena en mi vida. Efectivamente, la serie no oculta los defectos de BoJack: en repetidas ocasiones lo vemos traicionar la confianza de sus amigos, hundirse en comportamientos txicos e incluso cometer acciones moralmente reprobables. Un crtico lo describi sin rodeos: BoJack es una persona horrible: trata a la gente en su vida como si fueran desechables, hiere a quienes lo rodean y en general es un cretino (The Internacional, 2019). Sin embargo y aqu radica la complejidad el pblico termina empatizando con l e incluso deseando su redencin. BoJack, pese a todo, muestra destellos de vulnerabilidad, remordimiento y un sincero deseo de ser mejor (que rara vez consigue mantener). La serie enfatiza su profundo conflicto interno: BoJack se desprecia a s mismo mientras busca desesperadamente aprobacin y amor para llenar sus vacos emocionales. Este tira y afloja entre sus demonios internos y sus intentos de cambio constituye el ncleo de su arco narrativo.

Estructura narrativa y arco del antihroe

Si comparamos con el viaje del hroe tradicional, BoJack no recibe una llamada a la aventura heroica, sino ms bien una llamada a enfrentar su propia realidad decadente. Su aventura es introspectiva: escribir unas memorias, protagonizar una nueva serie, reconectar con viejos amores, etc., son intentos de otorgarle propsito a su vida. A lo largo de seis temporadas, el personaje atraviesa mltiples pruebas: recadas en adicciones, fracasos laborales, el confrontar las consecuencias de sus actos (por ejemplo, la muerte de Sarah Lynn, una amiga a la que inadvertidamente arrastra a una sobredosis). BoJack no cuenta con un mentor gua; sus amigos Diane o Todd ocasionalmente tratan de orientarlo, pero l rara vez sigue consejos. Tampoco existe un villano externo claro: el antagonista principal de BoJack es l mismo, especficamente su depresin y patrones autodestructivos. Esto se alinea con la idea de Vogler de que los antihroes nunca superan sus demonios internos (Freire, 2022). De hecho, el clmax de la serie ocurre cuando BoJack toca fondo (final de la temporada 6, parte 1) y casi muere ahogado en su piscina, simbolizando su abismo personal. A diferencia del hroe clsico que resurge transformado, BoJack sobrevive, pero cargando con las consecuencias: enfrenta pblicamente sus malas acciones y va a rehabilitacin e incluso a prisin. En el episodio final, lo vemos en libertad condicional, sobrio, pero an incierto sobre su futuro un cierre agridulce y abierto, lejos del retorno triunfal del hroe monomtico. Podra decirse que BoJack completa un anti-viaje del hroe: hubo aprendizaje (reconoce sus errores) pero no una restitucin heroica; su viaje lo lleva a la aceptacin de sus propias limitaciones ms que a la conquista de alguna virtud extraordinaria.

Elementos semiticos destacables

BoJack Horseman emplea la animacin y la antropomorfizacin de animales como un recurso semitico singular. Segn destac el actor Will Arnett (voz de BoJack), la paradoja es que los animales protagonizan una comedia cruda sobre la condicin humana (El Pas, 2015). Efectivamente, el universo visual de la serie con personajes que son caballos, gatos, perros y otros animales con comportamiento humano funge como metfora que permite abordar temas muy reales (depresin, vaco existencial, toxicidad de Hollywood) con una capa de stira y distancia. BoJack siendo un caballo genera un efecto cmico a simple vista, pero esa fachada caricaturesca nos deja separarnos de la verdad ... la parodia no resulta tan real, al decir de Arnett. En trminos semiticos, esto acta como un alivio simblico: le da permiso a la narrativa de ser extremadamente honesta y oscura (por ejemplo, con monlogos internos nihilistas de BoJack) sin perder del todo al espectador, ya que el formato de dibujos y animales aligera la recepcin inicial. Otro smbolo recurrente es la casa de BoJack en Hollywoo, con su piscina y vista panormica: este escenario lujoso pero vaco aparece en momentos clave, subrayando la soledad del personaje en medio de su aparente xito material (la famosa imagen de BoJack flotando inerte en la piscina es emblemtica de su estado depresivo). Asimismo, la serie juega mucho con flashbacks y secuencias onricas que visualizan la psique daada de BoJack como en el aclamado episodio Times Arrow donde se explora la memoria de su madre, o The View From Halfway Down donde BoJack imagina un inquietante show de talentos metafsico con personas fallecidas de su vida. Estas secuencias operan como signos de la culpa y el miedo a la muerte que acosan al protagonista.

Recepcin y relevancia cultural

BoJack Horseman fue aclamada justamente por llevar el arquetipo del antihroe a terrenos poco explorados: la serie combin humor absurdo con una profunda reflexin sobre enfermedades mentales y la cultura de la fama. Autores como Singh (2021) han analizado la serie como un retrato existencialista de la depresin y la falta de significado en la posmodernidad. En cierto sentido, BoJack es un antihroe generacional: encarna la decepcin de la juventud tarda, la crtica a la superficialidad de Hollywood y el impacto del trauma familiar (se revela que BoJack sufri maltrato emocional de nio, lo cual contextualiza aunque no justifica sus conductas destructivas de adulto. La audiencia joven-adulta se identific con muchos de sus conflictos (ansiedad, sensacin de impostura, el autosabotaje), lo que explica la devocin que la serie gener. No obstante, BoJack tambin polariz a algunos espectadores debido a sus actos imperdonables en la trama (hubo debate sobre si mereca o no redencin). La serie opt por una conclusin responsable: BoJack no se convierte mgicamente en hroe al final; sus errores tienen consecuencias legales y personales, subrayando que el mundo real no siempre concede finales felices a quienes han hecho dao. Aun as, se le permite un atisbo de esperanza en su conversacin final con Diane: la posibilidad de seguir viviendo y tal vez mejorar gradualmente, sin garantas. En resumen, el anlisis de BoJack muestra a un antihroe complejo cuyo viaje interior aunque truncado sirve de vehculo para una crtica social (a la industria del espectculo) y una exploracin honesta de la depresin. Semiticamente, la serie aprovecha su formato animado para transmitir verdades incmodas envueltas en humor, mientras narrativamente rompe el esquema heroico tradicional al presentar un protagonista que, en vez de vencer sus fallas, aprende a sobrellevarlas como parte de s mismo.

 

Tony Soprano: Violencia, familia y psicoanlisis en el pionero antihroe

Resumen del personaje

Tony Soprano es el protagonista de Los Soprano, un jefe de la mafia de Nueva Jersey que simultneamente trata de llevar una vida familiar convencional en los suburbios. Tony es, por todo lo que hace, un criminal violento, mentiroso y mujeriego: ordena golpizas y asesinatos en su rol de capo, engaa a su esposa Carmela con mltiples amantes y maneja sus negocios mediante la extorsin. En cualquier otra serie anterior, Tony habra sido sin duda el villano. De hecho, el propio dilogo de Los Soprano lo admite: En cualquier otra serie, Tony sera el malo de la historia (Hagelin, 2022). Sin embargo, la genialidad de la serie de David Chase fue situar al espectador dentro de la mente de Tony, mostrndolo tambin como un ser humano vulnerable: un hombre de mediana edad con ataques de pnico, conflictos con su madre manipuladora, ansiedad por sus hijos y cierta nostalgia por cdigos morales perdidos. Tony alterna entre momentos de brutalidad y momentos de ternura o fragilidad (por ejemplo, cuando juega con los patos en su piscina o cuando se quiebra llorando en la consulta de la Dra. Melfi). Esta dualidad hace que, sorprendentemente, lleguemos a querer darle un abrazo a un personaje que objetivamente es peligroso. Como seala Cano (2021), la magia de Los Soprano es que entendemos por qu Tony es como es, aunque no justifiquemos lo que hace. As, Tony Soprano personifica al antihroe encantadoramente odioso: no es un modelo a seguir, pero resulta fascinante y extraamente cercano.

Estructura narrativa y arco del antihroe

Tony no emprende un viaje pico ni extraordinario; su aventura es intentar mantener el control sobre su familia criminal y su familia biolgica sin desmoronarse psicolgicamente en el intento. Desde el episodio piloto, Tony siente que est perdiendo algo (le confiesa a Melfi que extraa los viejos tiempos) y sufre ataques de pnico lo que lo lleva a terapia, un hecho revolucionario para un protagonista gangsteril. La terapia se convierte en el dispositivo narrativo central que permite explorar su psique. Si aplicamos la lente del monomito, podramos equiparar la consulta de la Dra. Melfi con la cueva de revelacin del hroe: es donde Tony confronta verdades sobre s mismo, enfrenta temores inconscientes (como el sueo recurrente de los patos simbolizando su miedo a perder a la familia) y recibe una forma de sabidura (aunque l rara vez la aplica). No hay en Los Soprano un progreso lineal de mejora en Tony; ms bien hay un vaivn. A ratos intenta ser un mejor padre o esposo, solo para volver a caer en sus patrones mafiosos. No existe una separacin clara entre su mundo ordinario y el especial ambos mundos (la casa suburbana y el club de striptease que usa de guarida) se entrelazan constantemente, generando conflictos que alimentan la serie. Tony enfrenta pruebas en forma de guerras de poder con otros mafiosos, la traicin de allegados (su to Junior, su sobrino Christopher en ciertos momentos) y amenazas legales. Cada temporada tiene un clmax donde Tony debe tomar decisiones terribles (como ejecutar a alguien cercano). En trminos de hroe, Tony repetidamente falla la prueba moral: para preservar su imperio o sobrevivir, cruza lneas sin titubear, consolidando su lado oscuro. Por eso Canet y Garca lo califican junto a Walter White como uno de los casos ms radicales de antihroe, pues su conducta es objetivamente miserable a pesar de que podamos entender sus razones humanas. El final de Los Soprano (famoso por su corte abrupto a negro) rehsa ofrecer redencin o condena explcita: deja a Tony cenando con su familia, bajo amenaza latente. En trminos campbellianos, Tony no obtiene el elixir ni hay un retorno pacificador; su viaje queda inconcluso o, mejor dicho, su vida simplemente contina prisionera de esa ambigedad.

Elementos semiticos destacables

Los Soprano hizo un uso brillante de smbolos y dispositivos semiticos para enriquecer su narrativa. Uno de los ms comentados es el empleo extensivo de los sueos de Tony. En varios episodios, los sueos de Tony (filmados con surrealismo y llena de metforas) revelan su culpa, paranoia y deseos ocultos. Semiticamente, estos sueos funcionan como textos dentro del texto, donde cada elemento (un pez que habla con la voz de una vctima de Tony, por ejemplo) es un signo que el espectador debe interpretar para comprender al protagonista. La ya mencionada presencia de patos en la piscina de Tony al inicio de la serie que l alimenta cariosamente es otro smbolo: representan la paz domstica y la inocencia que Tony ansa; cuando los patos migran, Tony sufre un ataque de pnico, indicando que su sentido de seguridad familiar se ha ido. Tambin la comida italiana, recurrente en la serie, simboliza la cultura y tradicin que Tony aprecia pero a la vez sofoca a su familia (muchas escenas de tensin ocurren en la mesa). Sin embargo, la herramienta semitica ms poderosa fue la terapia misma: las sesiones con la Dra. Melfi son esencialmente monlogos (o dilogos) interiores externalizados. Melfi acta como un intrprete/sealizador moral en la narrativa: sus preguntas y reacciones guan al pblico sobre cmo leer las acciones de Tony. Por ejemplo, cuando Tony intenta justificar un crimen en terapia, vemos en la expresin de Melfi la desaprobacin tica, aunque ella no lo verbalice por confidencialidad. En trminos de recepcin, esto serva para que el espectador se mantuviera consciente de la inmoralidad del protagonista a pesar de empatizar con l un equilibrio delicado que la serie maneja mediante estos signos de desaprobacin en personajes secundarios.

Recepcin y relevancia cultural

Los Soprano no solo fue un xito de crtica y audiencia, sino que inaugur el arquetipo del hombre antiheroico de la edad dorada de la TV. Tony Soprano abri la puerta a una ola de personajes similares en series prestigiosas de los 2000, al punto que se ha convertido en un lugar comn citar a Tony, Walter White y Don Draper en la misma lnea genealgica de antihroes masculinos atormentados. La serie demostr que las audiencias estaban dispuestas a seguir de protagonistas a hombres absolutamente miserables siempre que estuvieran bien construidos y fueran interesantes. Muchos estudios sealan que la identificacin con Tony ocurre porque Los Soprano humaniza al mafioso sin romantizar sus delitos. La doctora Melfi es clave en ese sentido: ella articula justamente esa tensin. En una escena, Melfi lee que los socipatas pueden ganar nuestra simpata si se les da una narrativa, y esa es una especie de broma meta: la serie nos ha hecho simpatizar con un socipata contndonos su historia. La influencia cultural de Tony Soprano es enorme: se le ha llamado el Hamlet de la televisin moderna por su complejidad psicolgica. Desde la perspectiva de Campbell, Tony gener un nuevo tipo de mito televisivo: el mito del antihroe suburbano, que reflejaba la ansiedad de fin de siglo en EE.UU., la fusin de lo domstico con la violencia externa, y la sensacin de declive moral en el sueo americano. Incluso en Latinoamrica, donde la serie tambin fue vista, Tony impact la ficcin local (por ejemplo, la serie argentina Los Simuladores jug con antihroes menos oscuros inspirados en esta tendencia). En cuanto a la audiencia, Los Soprano demostr que un contenido de alta calidad narrativa y moralmente desafiante poda atraer audiencias masivas en TV de pago, cambiando el paradigma de la produccin televisiva. En resumen, Tony Soprano consolid el prototipo de antihroe del siglo XXI: violento pero carismtico, introspectivo, contradictorio, y sirvi de prueba de concepto de que las historias centradas en tales figuras podan ser profundamente artsticas a la vez que populares.

Fleabag: La antiherona millennial entre la culpa y la honestidad brutal

Resumen del personaje

Conocemos a la protagonista de Fleabag simplemente como Fleabag (que en ingls coloquial significa algo as como saco de pulgas o piltrafa), una mujer britnica de veintitantos aos que lidia con la muerte reciente de su mejor amiga, con un negocio en quiebra, relaciones familiares tensas y una vida sexual promiscua y catica. Fleabag rompe muchos moldes de lo que tpicamente se espera de un personaje femenino principal: es irreverente, sexualmente desinhibida, a ratos cruel o egosta, y profundamente imperfecta. Ella misma se define en un momento de desesperacin como una mujer perturbada, pervertida y enfadada. De hecho, la creadora Phoebe Waller-Bridge, al ganar el Emmy, describi al personaje con esas tres palabras: perturbada, pervertida y enfadada (El Pas, 2019). Fleabag hace cosas moralmente reprobables por ejemplo, se acuesta con el novio de su mejor amiga Boo (lo cual indirectamente desencadena el suicidio accidental de Boo, cargando a Fleabag de una culpa inmensa). Tambin trata mal a su madrastra y a su hermana en arranques de ira y envidia, estafa a clientes llevndose el dinero de la cafetera de cobayas que mont con Boo, etc. A pesar de todo esto, Fleabag consigue que la audiencia la acompae y empatice con ella gracias a su honestidad brutal y su vulnerabilidad oculta. Desde la primera escena, ella rompe la cuarta pared y nos habla directamente a los ojos, confesndonos sus pensamientos ms ntimos y a menudo inapropiados. Esta complicidad rompe la barrera personaje-audiencia de manera nica: el espectador se convierte en el amigo invisible de Fleabag, casi un cmplice silencioso de sus transgresiones. Es difcil juzgarla desde fuera cuando ella misma nos est contando su versin con humor y autocrtica. As, Fleabag se presenta como una antiherona extremadamente humana: sarcstica y fuerte por fuera, pero sola, deprimida y llena de remordimientos por dentro.

Estructura narrativa y arco del antihroe

Fleabag consta de dos temporadas (12 episodios en total), lo que le da una estructura ms compacta que los casos anteriores. En la temporada 1, el conflicto principal de Fleabag es interno: lidiar con la muerte de Boo y la culpa no resuelta. Narrativamente, no hay una misin heroica ms all de sobrevivir emocionalmente al da a da. Fleabag rellena su vaco con sexo casual y humor negro, evitando enfrentarse a su dolor. Hacia el final de la primera temporada, ocurre su revelacin trgica: su hermana Claire descubre la traicin con el novio de Boo, lo que fuerza a Fleabag a admitir (ante su cuado y ante s misma) su terrible error. Este es el abismo del personaje: hundida en la vergenza, casi busca ser castigada y contempla la posibilidad del suicidio. En este punto, la narrativa juega astutamente con la ruptura de la cuarta pared: durante toda la serie Fleabag haba controlado la narracin hablndole al pblico, pero en la ltima escena de la T1, tras confesarnos su culpa, se queda en silencio mirando a la cmara con lgrimas, incapaz de hacer chistes. Es un momento meta-narrativo potente que equivale a la muerte simblica del personaje tal como lo conocamos (cnica, desdeosa) y una confrontacin con su verdadero yo herido.

La temporada 2 ofrece una suerte de resurreccin parcial: ambientada un ao despus, Fleabag ha intentado mejorar (no rompe la cuarta pared en los primeros minutos, indicando que ha estado ms presente en su vida real). Aparece un inters amoroso inusual el Pastor (Priest), un cura catlico que acta como catalizador de su cambio. Aqu vemos una inversin interesante del monomito: en lugar de que un mentor sabio gue al hroe, es Fleabag quien inadvertidamente gua al cura a cuestionar sus votos, mientras l a su vez la gua a confrontar su capacidad de amar y ser amada. En cierto modo, la figura del Pastor es un aliado/antagonista: l ofrece a Fleabag afecto genuino, pero es inaccesible (por su fe), lo que lleva a un conflicto emotivo intenso. Durante esta relacin, Fleabag comienza a sanar: se reconcilia con su hermana, expresa su dolor acumulado (magnfica la escena en que le grita a su padre que Boo se dej morir por su culpa). Al final, Fleabag hace algo que en T1 hubiera parecido imposible: rechaza la oportunidad de acostarse con el cura en el ltimo episodio, priorizando su bienestar emocional y el de l. Aunque su corazn se rompe cuando l decide volver a la Iglesia, Fleabag alcanza cierta paz. La ltima escena la muestra despidindose de la audiencia mira a cmara por ltima vez, niega con la cabeza indicando que no nos sigamos, y se aleja sola por la calle nocturna. Este gesto de romper la alianza con el espectador es simblico: Fleabag ya no nos necesita como muleta imaginaria; ha decidido enfrentar la vida directamente. Se puede interpretar esto como su regreso transformado: no trae ningn elixir heroico para la sociedad, pero s un crecimiento personal ha aprendido a perdonarse y a amar aun cuando no puede ser correspondida plenamente. En trminos de antiherona, Fleabag logra lo que pocos antihroes logran: una especie de redencin ntima y verosmil, sin por ello volverse perfecta (sigue siendo mordaz y tiene fallos, pero ms consciente de s).

Elementos semiticos destacables

El recurso ms sobresaliente de Fleabag es la ruptura de la cuarta pared. Fleabag habla a la cmara constantemente, hacindonos partcipes de su punto de vista. Semiticamente, esto crea un significante claro de complicidad: cuando ella gira los ojos hacia nosotros tras una frase incmoda de otro personaje, entendemos su irona interna; cuando se dirige a nosotros en medio de una escena romntica, percibimos su miedo o auto-sabotaje. En la temporada 2, este dispositivo se vuelve parte de la trama: el Pastor nota esas miradas a cmara (dentro de la ficcin) y le pregunta A dnde te vas?. Es decir, un personaje nota el recurso, como si Fleabag se desdoblara. Esto es un ingenioso smbolo de cmo ella mantiene al mundo a distancia refugindose en su dilogo con la audiencia. Solo cuando el cura la confronta, Fleabag se da cuenta de su hbito de evasin. Desde una ptica semitica, la cmara funciona casi como el diario personal de Fleabag o una mscara tras la cual se oculta. Su despedida de la cmara al final simboliza quitarse la mscara. Otro elemento simblico es la temticade la religin: Fleabag, a pesar de ser atea, se siente atrada por un hombre de fe. Su relacin con el cura est plagada de referencias bblicas e imgenes de sacrificio (por ejemplo, la escena del zorro que persigue al cura es alegrica). El conflicto amoroso con una figura religiosa sirve para externalizar el tema de la redencin y el perdn: Fleabag busca expiar sus pecados (aunque sea inconscientemente) y el romance imposible con un sacerdote representa ese anhelo de absolucin. En la ltima escena bajo la marquesina de la parada de autobs (con un zorro observndola, smbolo de que su demonio personal ahora la acompaa, pero no la acosa), Fleabag mira al cielo y sonre llorando, en un gesto de aceptacin. Visualmente, se la enmarca dejando atrs la escultura gigante de su madrastra (un busto de mujer que parece observarla simbolizando quiz la mirada social/familiar) y avanzando hacia la oscuridad del parque. Es una semitica del cierre: la protagonista entra en una nueva etapa desconocida, sin la luz del pblico iluminando su camino.

Recepcin y relevancia cultural

Fleabag fue aclamada como un soplo de aire fresco por su representacin sin filtros de una mujer con fallas profundas. En un panorama televisivo donde la mayora de antiheronas haban aparecido en gneros como el thriller (Killing Eve, Nurse Jackie) o eran secundarias, Fleabag se distingui como protagonista absoluta de una narrativa centrada en sus experiencias cotidianas y emocionales. Esto la convirti, en palabras de algunas crticas, en el secreto mejor guardado del feminismo de tercera generacin. antes de su arrasador xito en los Emmy 2019. La serie se atrevi a mostrar a una mujer que habla abiertamente de sexo, que expresa enojo y egosmo, y que est lejos del ideal de mujer fuerte usual, sino que es frgil y comete errores graves. Esta humanidad cruda la volvi entraable para muchos espectadores, especialmente mujeres jvenes que raras veces se vean representadas con tantas aristas. Hagelin & Silverman (2022) podran clasificar a Fleabag entre esas nuevas antiheronas disruptivas que socavan las virtudes femeninas tradicionales Fleabag ciertamente no es recatada, ni maternal, ni complaciente; por el contrario, reivindica su derecho a ser tan desastrosa como cualquier protagonista masculino, lo cual es en s un acto desafiante en la cultura patriarcal (Hagelin, 2022). Por otra parte, la dimensin religiosa de la segunda temporada tambin gener discusiones interesantes sobre la culpa femenina y el perdn. Fleabag, en cierto modo, representa a una generacin tratando de encontrar gua moral en un mundo secular y cnico. Su breve conexin con la espiritualidad a travs del cura y el desenlace que la deja sola pero en paz resonaron fuertemente, interpretndose como un mensaje de autosuficiencia emocional. Crticamente, Fleabag fue celebrada por su escritura inteligente (oscilando entre humor descarado y tragedia emotiva) y por la actuacin de Waller-Bridge. Gan mltiples premios, y su estilo ha influido en otras obras que ahora se atreven ms con la ruptura de la cuarta pared y con protagonistas femeninas polticamente incorrectas (por ejemplo, la serie I May Destroy You en 2020 lleva ese legado en otra direccin). En suma, Fleabag ampli el rango del antihroe al terreno femenino y cotidiano, demostrando que las audiencias estn listas para abrazar a una mujer perturbada, pervertida y enfadada en el centro de la historia.

 

Pablo Escobar (Narcos y ficcin latinoamericana): El antihroe criminal entre el mito y la realidad

Resumen del personaje

Pablo Escobar, figura histrica del narcotrfico colombiano, ha sido retratado en varias series de televisin, entre ellas la exitosa Narcos de Netflix. A diferencia de los casos anteriores (ficticios), aqu tenemos un antihroe basado en una persona real, responsable de violencia masiva y crmenes atroces. Que Escobar sea posicionado como protagonista de una serie global ya indica una operacin narrativa riesgosa: convertir al villano de la vida real en el centro de la historia. En Narcos (Temporadas 1 y 2), Escobar es mostrado desde sus inicios como contrabandista menor hasta convertirse en el capo del Crtel de Medelln y su guerra contra el Estado colombiano. La serie no escatima en mostrar sus actos brutales (asesinatos, atentados terroristas), pero al mismo tiempo construye su personalidad de forma carismtica: lo vemos como un hombre de familia amoroso con su esposa Tata y sus hijos, un lder generoso con los pobres (repartiendo dinero en los barrios, edificando viviendas), e incluso como alguien que en su retorcida lgica cree estar haciendo algo por su pueblo. En narrativas locales previas, como la serie colombiana Escobar, El Patrn del Mal (2012), tambin se destaca la dualidad de Escobar: por un lado un patrn de la colombianidad para ciertos sectores marginales que lo vean como hroe, y por otro el monstruo sanguinario que caus dolor indescriptible. Esto hace de l un antihroe peculiar: el pblico conoce de antemano su destino trgico y la maldad de sus acciones, pero la ficcin nos invita a adentrarnos en su mente y quizs, en algunos momentos, a maravillarnos con su audacia o astucia. Un claro ejemplo es la famosa escena en que Escobar quema millones de dlares para calentar a su hija momento ntimo que humaniza al criminal. As, Escobar se nos presenta simultneamente como encantador y espeluznante, un hombre capaz de ordenar un coche-bomba contra civiles inocentes y luego llorar desconsolado la muerte de uno de sus sicarios cercanos. Esta ambivalencia lo posiciona firmemente en el terreno del antihroe: es el protagonista pero no un modelo a seguir en ningn sentido.

Estructura narrativa y arco del antihroe

En Narcos, la narracin adopta una forma semi-documental con un narrador en off (el agente de la DEA Steve Murphy) que gua la historia. Desde el inicio, la serie aclara que Escobar es un delincuente perseguido; sin embargo, la eleccin de centrar tantas escenas en su perspectiva le otorga un estatus de protagonista. Escobar tiene algo parecido a un viaje de ascenso y cada tpicamente trgico. En la temporada 1 asciende al cnit de su poder (similar a la victoria del hroe, pero del revs: aqu la victoria es convertirse en el mayor narcotraficante). En la temporada 2 asistimos a su decadencia: arrinconado, paranoico, perdiendo aliados y finalmente siendo abatido. Este arco sigue de cerca la historia real, pero la serie lo dramatiza con elementos casi mticos: Escobar es retratado a veces como un hroe pico local (hay escenas donde campesinos lo esconden o lo vitorean como si fuera un Robin Hood), y a veces como un demonio omnipresente (la polica grafitea El Patrn del Mal en los muros). La tensin entre las leyendas sobre Escobar y la realidad cruenta es un eje narrativo constante. No hay en esta historia redencin posible para el antihroe su fin es violento y solitario en un tejado de Medelln, tal como ocurri histricamente. Pero narrativamente, se le concede a Escobar un tratamiento que casi lo eleva a la altura de un personaje de tragedia shakespeariana. Un ejemplo es el episodio que antecede a su muerte, donde lo vemos rememorando su juventud humilde e intentando vivir un da normal con su padre en el campo. Se le da un respiro humanizador justo antes de su final fatal, lo cual genera una pizca de empata o lstima, a pesar de todo lo que hemos visto. En trminos de monomito invertido, Escobar pasa por las fases de ascenso al poder (encuentro con la tentacin del imperio criminal), confrontacin con pruebas (enfrentamientos con enemigos y Estado) y finalmente cada sin retorno en lugar de retorno con el elixir. No hay elixir porque su legado es veneno: caos y violencia. Sin embargo, la serie Narcos enmarca su saga como una historia que deba ser contada es decir, convierte su vida en un mito cautivador para la audiencia global, en lugar de una mera crnica criminal. Esto confirma lo que argumentan Gutirrez-Delgado et al. (2022): por heinous y monstruosos que sean los hechos histricos, pierden esa cualidad insoportable para revelarse como eventos culturales cuando se narran en formato de serie (Gutirrez, 2023). En otras palabras, la figura de Escobar se mitifica al ser ficcionalizada, volvindose un antihroe de la cultura pop ms que un villano incomprensible. La serialidad convierte la realidad en relato, y el relato tiende a la estructura mtica en este caso, la del auge y cada de un rey del crimen.

Elementos semiticos destacables

Narcos emplea mltiples idiomas (espaol e ingls) y mezcla material de archivo real con dramatizacin, lo cual ya es un juego semitico interesante. La voz en off de Steve Murphy acta como ancla moral y contextual: su tono de informe le da verosimilitud, pero tambin representa la mirada estadounidense sobre Escobar. Semiticamente, Murphy es un narrador-enunciador que encuadra a Escobar como el enemigo. Sin embargo, la puesta en escena de Escobar sus escenas familiares, sus discursos contrapesan esa voz, generando un dilogo de signos: por un lado peridicos reales mostrando horrores (signo de villana), por otro, planos heroicos de Escobar montando en su hacienda Npoles o escapando de la crcel con ingenio (signo de aventura). Un smbolo llamativo es la catedral el nombre irnico de la prisin de lujo donde Escobar se recluye cuando negocia con el gobierno. La Catedral representa su poder llegando al absurdo: es una crcel construida a su medida, un refugio que a la vez presagia su encierro final. Cuando Escobar se fuga de all, visualmente cruza una lnea de no-retorno (despus de eso, es cazado hasta su muerte). Tambin est la imagen recurrente de la plata o plomo (soborno o bala) que se menciona en la serie: esas palabras se convirtieron en signo abreviado del modus operandi de Escobar, y por extensin, del atractivo/repulsin que provoca es un hombre que ofrece una eleccin imposible, simbolizando la corrupcin total. En las producciones colombianas previas, se usaban a veces noticiarios reales de la poca intercalados, y testimonios de vctimas, para recordar al pblico que por ms carismtico que parezca Escobar, sus actos tuvieron consecuencias reales. En Narcos, la semitica de la serie opta ms por la estilizacin: uso de msica setentera en montajes de trfico de droga (glamourizando ligeramente el contrabando), secuencias de accin vertiginosas casi hollywoodenses. Todo esto enva una seal ambigua: s, es historia, pero tambin es entretenimiento. Precisamente esa ambivalencia genera polmica: glorifica la serie a Escobar al retratarlo casi como un rockstar del crimen? La intencin declarada de los creadores fue simplemente narrar una historia digna de ser contada aprovechando los artificios de la ficcin (Gutirrez, 2023), ms que hacer juicio explcito. En definitiva, la figura de Escobar en la ficcin se construye con smbolos del poder (el dinero a raudales, las mansiones, los sicarios fanticamente leales) y smbolos de la cada (el rostro de Escobar cada vez ms agotado, su aislamiento final). Cabe sealar que, en Latinoamrica, la imagen de Escobar es tambin polivalente semiticamente: para algunos sectores populares representa rebelda ante el sistema (de ah camisetas con su rostro, etc., un fenmeno de culto inquietante), mientras que para la mayora es sinnimo de terror y vergenza nacional. Las series, al difundir internacionalmente su historia, han contribuido a fijar a Escobar como un icono meditico global, un antihero-villain reconocible en todas partes.

Recepcin y relevancia cultural

La representacin de Pablo Escobar como antihroe televisivo gener reacciones mixtas. Narcos fue aplaudida fuera de Colombia por su ritmo y actuacin (especialmente Wagner Moura en el papel de Escobar) y porque introdujo a muchos espectadores a la historia del narcotrfico. Sin embargo, en Colombia hubo crticas: algunos sintieron que la serie glamorizaba la figura de Escobar o que presentaba una visin demasiado yanqui de la historia. Aun as, no cabe duda de que Escobar se volvi un personaje de ficcin tan discutido como Tony Soprano o Walter White, con la diferencia de su anclaje real. La Escobar mana incluso motiv turismo en Medelln y debates ticos sobre la memoria histrica (est bien consumir estas series como diversin cuando an hay vctimas vivas?). Desde la perspectiva de los estudios de narrativas, Escobar como antihroe real eleva la pregunta sobre la responsabilidad del narrador. Univision, en una resea, planteaba: Tony Soprano nos haca cuestionar nuestra moral en la ficcin, pero qu pasa cuando el antihroe es un criminal histrico cuyo impacto fue real? (Univisin, 2018). La respuesta de Narcos fue enfocarse en el espectculo y en la dimensin casi mtica del personaje. Como sugiere Gutirrez-Delgado (2022), la serie adopta una perspectiva de mito porque el mito siempre refiere a realidades, y por atroces que sean, el relato mitificado las vuelve asimilables (Gutirrez, 2023). En pocas palabras, Escobar se convirti en un mito moderno audiovisual: un antihroe cuya historia advierte sobre el abuso de poder y la corrupcin, pero que tambin cautiva por la magnitud casi pica de sus acciones. En Latinoamrica, adems de Narcos, otras producciones como El Patrn del Mal o El Seor de los Cielos (inspirada en un narco mexicano) han proliferado, conformando un subgnero de narconovelas donde el antihroe es un delincuente. Esto ha suscitado crticas sobre la posible normalizacin de la cultura del narco; sin embargo, defensores argumentan que estas narrativas en realidad exhiben la crudeza y desenlace trgico de esos caminos, sirviendo como especie de moraleja. De hecho, la mayora de antihroes narcos terminan muertos o solos, reafirmando (aunque sea en el final) un juicio moral tradicional.

En conclusin, de los resultados, vemos que los cuatro casos BoJack, Tony, Fleabag, Escobar comparten los rasgos definitorios del antihroe identificados en la teora: son protagonistas con claroscuros morales, internalizan conflictos ticos profundos, actan de maneras reprochables, pero dejan ver su lado humano, y capturan la imaginacin del pblico precisamente por esa contradiccin que representan. Cada uno, sin embargo, manifiesta el arquetipo a su manera particular, influenciada por su gnero, contexto y alcance. BoJack lleva el antihroe a la introspeccin psicolgica y la crtica metanarrativa usando la animacin; Tony instaur el paradigma en el drama criminal prestigiado; Fleabag lo traslad a la experiencia femenina contempornea rompiendo tabes; Escobar ilustr las posibilidades y riesgos de convertir la realidad violenta en mito televisivo. En el siguiente apartado, discutiremos a la luz de la teora cmo estos hallazgos se relacionan con las nociones de Campbell, la narrativa serial y la semitica, as como las implicaciones culturales de la popularidad de estos antihroes.

El siguiente cuadro resume el anlisis semitico y narrativo de cuatro figuras emblemticas del antihroe en las series contemporneas: BoJack Horseman, Tony Soprano, Fleabag y Pablo Escobar en Narcos. Se han considerado tres dimensiones fundamentales: la estructura narrativa y el arco del personaje, los elementos semiticos destacables empleados por cada serie para construir y comunicar su complejidad moral, y finalmente la recepcin y relevancia cultural que cada uno ha tenido tanto en la crtica como en el pblico. Este cuadro permite observar de manera sinttica las similitudes y divergencias entre estos antihroes, as como las estrategias narrativas y simblicas que los definen dentro del panorama audiovisual actual.

 

Serie / Personaje

Estructura narrativa y arco del antihroe

Elementos semiticos destacables

Recepcin y relevancia cultural

BoJack Horseman

Viaje introspectivo marcado por recadas y bsqueda de redencin. No hay retorno heroico clsico, sino aceptacin de limitaciones.

Animacin antropomrfica, metforas visuales (piscina, casa, reflejos), secuencias onricas y uso de simbolismo emocional.

Aclamado por tratar temas de salud mental y fama con crudeza. Gener fuerte identificacin en jvenes adultos. Final responsable y abierto.

Tony Soprano

Vaivn entre vida criminal y familiar. No hay redencin; el final queda abierto, sugiriendo una vida atrapada en ambigedad moral.

Sueos simblicos, terapia como espacio narrativo-moral, signos visuales (patos, comida, ambientes domsticos vs. criminales).

Fundacional en la era del antihroe. Modelo para personajes posteriores. Gener empata pese a la inmoralidad. Obra pionera y culturalmente influyente.

Fleabag

Arco compacto de autodescubrimiento. De la culpa al perdn personal. Rompe con la audiencia al final como signo de crecimiento.

Ruptura de cuarta pared como smbolo de evasin y complicidad. El cura percibe esa ruptura. Religin y mirada a cmara como signos de transformacin.

Celebrada como representacin feminista imperfecta. Humaniza la culpa femenina. xito en premios y pblico. Referente para antiheronas futuras.

Pablo Escobar (Narcos)

Ascenso y cada trgica. Sigue una estructura pica invertida: poder, persecucin y muerte. No hay redencin, pero s mitificacin.

Mezcla de documental y ficcin. Voz en off estadounidense vs. mirada carismtica local. Catedral como smbolo de poder absurdo. 'Plata o plomo' como signo cultural.

Icnico pero polmico. Elev a Escobar como mito global. En Latinoamrica gener debate sobre la memoria y la glorificacin del narco.

Tabla 1. Similitudes y divergencias entre los antihroes estudiados

 

Discusin

Los resultados de los casos analizados confirman varias de las caractersticas tericas esbozadas sobre el antihroe, a la vez que revelan matices segn el contexto narrativo de cada serie. En trminos generales, todos estos protagonistas cumplen el perfil de personajes con gran conflicto interno, mezcla de cualidades atractivas y defectos pronunciados, que operan en la frontera borrosa entre herosmo y villana. Como indicaron Freire y Vidal-Mestre (2022) recopilando a diversos autores, son figuras definidas por la contradiccin y la imperfeccin. BoJack, Tony, Fleabag y Escobar son radicalmente distintos en personalidad y escenario, pero en todos reconocemos ese alto grado de conflicto interno y un pasado problemtico que los impulsa. Por ejemplo, BoJack y Fleabag estn traumatizados por prdidas y carencias afectivas, Tony y Escobar por entornos violentos y ambicin desmedida; en consecuencia, todos toman decisiones moralmente dudosas creyendo que es la nica forma de lidiar con su mundo o con su dolor (ya sea llenar el vaco existencial con excesos en BoJack, mantener la familia/prosperidad mediante el crimen en Tony y Escobar, o protegerse del dolor mediante el cinismo en Fleabag) (Freire, 2022). Esta motivacin de el fin justifica los medios que subyace en muchos de sus actos coincide con la nocin de Gil & Garca (2016) del hroe oscuro que ejecuta el mal en pos de un bien segn su propia brjula moral. As, aunque a ojos externos parezcan villanos, internamente ellos se ven como justificados o resignados a hacer lo que hacen un autoengao que las series muchas veces hacen explcito mediante dilogos introspectivos (BoJack constantemente racionaliza sus metidas de pata; Tony habla de proveer a su familia; Fleabag se autodenomina mala feminista medio en broma; Escobar repite que pelea por el pueblo).

En relacin con el monomito de Campbell, observamos que los antihroes analizados subvierten y reconfiguran las etapas clsicas del viaje del hroe. Ninguno de ellos es llamado a una aventura altruista; ms bien, son arrastrados por circunstancias o decisiones propias a conflictos. Tampoco hay mentores benvolos en sus caminos (salvo la gua teraputica de Melfi para Tony, que de todas formas no logra reformarlo). Sus pruebas no los ennoblecen, sino que a menudo los corrompen ms (Escobar pasando de contrabandista a terrorista, Tony endurecindose tras cada traicin). Quiz la diferencia ms notable es en el desenlace: Campbell postula la apoteosis y el retorno con el elixir (la leccin o la salvacin que el hroe entrega a su comunidad). En estos antihroes, el retorno triunfal nunca ocurre. BoJack no salva a Hollywood de nada, Tony no reforma la mafia (al contrario, la deja en guerra), Fleabag no se convierte en ejemplo social (solo crece a nivel personal), Escobar ciertamente no trae nada bueno a su pas. Esto refuerza la idea de que el antihroe se mueve en una narrativa trgica ms que heroica: su arco suele acercarse ms al de un protagonista de tragedia clsica (ascenso/hybris y cada/nmesis, en el caso de Tony y Escobar) o al de una anti-comedia (en sentido literario, comedia con final agridulce, como Fleabag encontrando aceptacin, pero perdiendo al amado). Solo BoJack tiene un final abierto donde vislumbramos que podra mejorar, pero sigue lejos de un cierre heroico. En cierto modo, es como si estas series tomaran la familiar estructura del hroe y la invertieran: el elixir que traen es ms bien una advertencia para la audiencia. Por ejemplo, Breaking Bad (otra serie de antihroe) explcitamente funcion casi como una fbula moral invertida mira lo que te puede pasar si tomas el camino equivocado. En Los Soprano y Narcos tambin queda claro: el destino del antihroe es la soledad, la muerte o la destruccin de lo que ama. BoJack Horseman y Fleabag introducen ligeros matices de esperanza, pero ninguno enaltece a su protagonista a un estado heroico. Esto confirma la visin de Vogler (2020) sobre la imposibilidad de los antihroes de vencer sus demonios: al final, Tony no supera su sociopata, Escobar no escapa de su violencia, BoJack nunca se libra del todo de su depresin, Fleabag siempre cargar con su culpa (aunque aprenda a vivir con ella).

Desde la teora narrativa contempornea, estos hallazgos encajan con la nocin de narrativa serial complejo (Mittell) y con la evolucin de la televisin hacia historias centradas en personajes defectuosos. La audiencia actual parece disfrutar de la ambigedad moral sostenida que brindan las series largas con antihroes. Como indicaban Canet y Garca (2018), esa dicotoma constante entre la esfera familiar y la criminal en los antihroes es un motor que permite prolongar el relato. Efectivamente, en todos los casos analizados vemos esa tensin dual prolongada captulo a captulo: BoJack oscila entre actos nobles (ayudar a una ex compaera a obtener un trabajo) y actos ruines (hacerle sabotaje por celos); Tony entre ser un buen padre y ser un despiadado capo; Fleabag entre buscar amor/amistad y sabotearlo por miedo; Escobar entre ser padre de familia y comandante de un imperio del narcotrfico. Estas oscilaciones mantienen enganchada a la audiencia (se redimir o se hundir definitivamente? es la pregunta que nos hacemos temporada tras temporada). La estructura serial permite algo que en pelculas de 2 horas sera difcil: explorar a fondo la psicologa y las consecuencias de cada accin del antihroe, generando una relacin casi ntima entre personaje y espectador. Esto alimenta lo que la psicologa denomina formacin de parasocial bonds (vnculos parasociales); en lenguaje comn, llegamos a preocuparnos por estos personajes como si fuesen personas cercanas, lo cual es notable dado su perfil moral. Greenwood et al. (2021) encontraron que muchos espectadores desarrollan afinidad con antihroes incluso si no comparten sus tendencias antisociales, gracias a estos vnculos emocionales y a mecanismos de moral disengagement (desconexin moral) facilitados por la narrativa (Psychology Today, 2021). Los escritores juegan con nuestras emociones para que justifiquemos temporalmente las acciones del protagonista (se lo mereca, lo hizo por su familia, no poda actuar de otro modo). En la discusin pblica se ha notado, por ejemplo, cmo fans de Breaking Bad defendan a Walter White mucho ms all de lo razonable, o cmo fans de BoJack perdonan repetidamente sus tropelas esperando que mejore. Esto demuestra el poder de la narrativa serial para alinear al pblico con personajes moralmente ambiguos mediante la empata sostenida y la exposicin a su punto de vista.

Una dimensin importante en la discusin es la recepcin crtica y cultural de estos antihroes, que refleja cambios de valores y sensibilidades. El hecho de que hoy aplaudamos series donde el bueno es un mafioso o un delincuente sugiere una audiencia ms cnica respecto a instituciones y ms interesada en la exploracin de la zona gris moral. En pocas pasadas, los protagonistas antiheroicos existan (ej. Taxi Driver en cine, o antiheroes literarios desde Don Quijote hasta Holden Caulfield), pero nunca haban sido tan mainstream en televisin. La llamada Tercera Edad de Oro de la TV (finales 90s-2010s) elev a estos personajes a la cima de la cultura pop. Esto coincide con un periodo socio-cultural post 11-S, de desconfianza hacia autoridades, auge del anti-hroe tambin en el cine (superhroes ms oscuros, villanos carismticos). En ese sentido, los antihroes televisivos son un espejo de su tiempo: Tony Soprano encarn la ansiedad y dualidad de la vida americana de fin de siglo (prosperidad vs vaco moral); Walter White simboliz la corrosin del sueo americano durante la recesin; BoJack reflej la conversacin actual sobre depresin, fama efmera y #MeToo (la serie incluso abord el tema del abuso de poder sexual); Fleabag personific las contradicciones de la mujer posmoderna entre feminismo y soledad; Escobar y los narcos antiheroes representan la lucha real de Latinoamrica con la violencia, pero empaquetada en forma de mito moderno para audiencias globales (Greenwood, 2020).

Un punto destacable es la cuestin de gnero: Fleabag (junto con algunas otras como Villanelle en Killing Eve o Alma en Russian Doll) representa la llegada de antiheronas complejas a la conversacin, lo cual soluciona en parte un desequilibrio. Tradicionalmente, la figura del antihroe televisivo haba estado dominada por personajes masculinos blancos de mediana edad (Tony, House, Dexter, Walter, Don Draper, etc.), ligados a fantasas de masculinidad en crisis. Fleabag rompe ese molde, y la aclamacin que recibi sugiere que la audiencia estaba vida de ver tambin a mujeres en esos papeles arriesgados. Como indica la teora de Hagelin & Silverman, la antiherona amenaza ms el orden establecido porque contradice expectativas de dulzura y perfeccin femenina (Hagelin, 2022). Waller-Bridge logr que nos encariramos con una mujer imperfecta en pantalla, contribuyendo a normalizar que las mujeres protagonistas pueden ser igual de moralmente complejas que los hombres. Esto es un avance en representacin y ha abierto puertas a ms narrativas centradas en antiheronas (por ejemplo, la reciente I Hate Suzie o The Flight Attendant) (Greenwood, 2020).

Respecto a la semiologa y los smbolos, la discusin revela que las series con antihroes a menudo desarrollan un lenguaje audiovisual muy rico para codificar la dualidad de estos personajes. Todos los casos usaron alguna forma de metfora visual o recurso estilstico innovador: la animacin satrica en BoJack, la terapia y los sueos en Los Soprano, la ruptura de cuarta pared en Fleabag, la mezcla de documental/ficcin en Narcos. Estos recursos no son meros adornos, sino que cumplen la funcin de ponernos en la mente del antihroe o en su perspectiva, suavizando el choque moral. Por ejemplo, al rer con BoJack en situaciones absurdas, bajamos la guardia para luego enfrentar sus momentos oscuros con mayor empata; al escuchar los pensamientos graciosos/cidos de Fleabag, entendemos sus motivaciones cuando acta mal; al ver a Tony desnudarse emocionalmente en terapia, lo humanizamos pese a ser un gnster; al seguir la saga de Escobar como si fuera una leyenda, casi nos olvidamos momentneamente de sus vctimas (hasta que la serie nos las recuerda). En sntesis, la semitica de estas series crea estructuras de sentido que favorecen la conexin emocional con los antihroes, pero sin eliminar del todo la conciencia de sus faltas es un delicado equilibrio de significados. Cuando se rompe ese equilibrio, la audiencia puede rebelarse (por ejemplo, si un antihroe cruza un umbral moral sin retorno y la serie no lo contextualiza, el pblico puede desconectarse). Los showrunners son conscientes de esto; en Breaking Bad, Vince Gilligan calibraba cuidadosamente cundo hacer a Walt ms o menos simptico para mantener a la audiencia enganchada pero finalmente condenarlo. En BoJack, Raphael Bob-Waksberg deliberadamente incluy consecuencias severas para BoJack en la temporada final, evitando glorificar sus acciones. Esta es otra particularidad de la narrativa antiheroica serial: tiene que bailar con la lnea de la aprobacin moral del pblico. Si todo es demasiado perdonable, se pierde la tensin; si todo es demasiado imperdonable, se pierde la empata. En el caso de Narcos, quizs la crtica estuvo en que a ratos la balanza se inclinaba hacia lo cool (la vida de narco retratada con estilo) en detrimento de mostrar constantemente el horror de all el recordatorio de Seal Colombia de enfocarse en las vctimas (Gutirrez, 2023). Otras producciones han tomado nota y algunas enfatizan ms esa parte para no ser malinterpretadas.

Finalmente, desde el punto de vista cultural, la popularidad del antihroe tambin puede interpretarse como una forma de catarsis colectiva. Estas series permiten al pblico explorar impulsos oscuros o cuestionar la moralidad social en un espacio seguro. Al ver a Tony Soprano, la audiencia experimenta vicariamente la transgresin, pero tambin su castigo implcito, cumpliendo una funcin casi purgativa. En BoJack, muchos espectadores encontraron un reflejo de sus propias luchas con la depresin o la autoimagen, y el show dio voz a esos sentimientos. Fleabag cataliz conversaciones sobre culpa, sexualidad y soledad femenina contempornea; su humor sirvi para liberar tensiones sobre temas dolorosos. Incluso Narcos, pese a crticas, foment discusiones en Amrica Latina sobre la glamorizacin del narco vs. el recordatorio histrico (al fin y al cabo, reabri la conversacin sobre aquella poca). En ese sentido, los antihroes cumplen una funcin social: representan los conflictos y defectos humanos de forma amplificada, obligndonos a confrontar preguntas ticas (hasta dnde uno puede justificar malas acciones por un trauma personal o por el bien de su familia?, por qu nos atrae tanto el poder, aunque corrompa?). Son, como propone la teora, espejos deformantes donde nos vemos y no nos vemos: vemos nuestros vicios y debilidades llevados al extremo, y al juzgarlos o sentir compasin por ellos, tambin evaluamos nuestra propia brjula moral. Por eso resultan tan atractivos e incmodos a la vez.

 

Conclusiones

El presente estudio ha examinado el fenmeno del antihroe en series contemporneas desde una aproximacin semitica y narrativa, articulando teora y anlisis de casos. A modo de conclusin, es til sintetizar los hallazgos clave y las aportaciones realizadas:

En primer lugar, se confirm que el antihroe televisivo se caracteriza por una combinacin de atributos heroicos y rasgos profundamente defectuosos, lo que lo convierte en un protagonista intrigante y ambiguo. Todos los casos analizados desde un caballo antropomrfico deprimido hasta un capo del narcotrfico encajan en la definicin de antihroe moderno: personajes con valores ticos cuestionables o conductas inmorales, pero tratados con tal profundidad psicolgica y humanidad que el pblico logra empatizar con ellos. Esta dualidad genera narrativas ricas en conflicto y en significado, que reflejan la complejidad de la condicin humana ms fielmente que los hroes unidimensionales.

En segundo lugar, se observ cmo estas series subvierten el modelo narrativo clsico del hroe. A diferencia del hroe campbelliano que se transforma y retorna con sabidura para su comunidad, el antihroe a menudo fracasa en transformar positivamente su entorno e incluso a s mismo. Su viaje es ms interior y, con frecuencia, trgico. Esta inversin no significa anarqua narrativa, sino la adopcin de estructuras alternativas: tragedia, stira, anti-epopeya, etc., que ofrecen a la audiencia mensajes cautelares o crticas sociales en lugar de moralejas inspiradoras. En otras palabras, mientras el hroe tradicional representa un ideal al que aspirar, el antihroe contemporneo encarna una realidad que comprender o un error del cual aprender (aunque sea por contraste). Las conclusiones narrativas de estas historias suelen ser deliberadamente agridulces o moralmente incmodas, lo cual es un sello distintivo de la llamada Quality TV de las ltimas dcadas.

En tercer lugar, desde la perspectiva semitica, el anlisis evidenci que las series construyen sistemas de signos sofisticados para articular la contradiccin moral de sus protagonistas. A travs de recursos formales (romper la cuarta pared, voz en off, sueos, humor negro, mezcla de documental), se logra posicionar al espectador en la subjetividad del antihroe, facilitando la identificacin, pero a la vez se insertan indicadores (reacciones de personajes secundarios, consecuencias negativas, smbolos de culpa) que constantemente nos recuerdan la naturaleza defectuosa del protagonista. Esta ingeniera semitica es clave para el xito de la frmula: sin ella, la audiencia podra simplemente odiar al personaje (si no empatiza) o glorificarlo peligrosamente (si se olvida de sus faltas). Las series logran un balance en que el espectador comprende y siente por el antihroe, mas no aprueba totalmente sus acciones. Esa tensin mantiene un dilogo tico activo a lo largo de la experiencia narrativa, enriqueciendo la recepcin.

En cuarto lugar, este estudio aporta la comparacin entre contextos culturales distintos, destacando que el fenmeno del antihroe no es exclusivo de la ficcin anglosajona, sino que se manifiesta tambin en narrativas latinoamericanas, aunque con particularidades. La representacin de un antihroe real como Pablo Escobar mostr cmo las sensibilidades locales influyen en la recepcin (por ejemplo, mayor preocupacin por la glorificacin de la violencia en Colombia). Aun as, la popularidad de series como Narcos sugiere que el antihroe, en tanto arquetipo narrativo, tiene un atractivo universal. Las motivaciones humanas que representa (ambicin, venganza, bsqueda de identidad, rebelin contra la norma) son reconocibles en diversas culturas, incluso si los cdigos morales especficos varan. Esto confirma la idea de que los antihroes televisivos se han convertido en los mitos modernos en el sentido en que Campbell hablaba de mitos: relatos mediante los cuales una sociedad explora sus valores, sus miedos y sus contradicciones. En el caso latinoamericano, el antihroe del narco es un mito que permite discutir corrupcin, desigualdad y anomia social bajo la capa del entretenimiento serial.

En trminos de aportaciones tericas y prcticas, este trabajo integr marcos de la narratologa, la semitica y los estudios televisivos para ofrecer una visin interdisciplinaria del antihroe. Ello contribuye a llenar algunos vacos sealados por Freire & Vidal-Mestre (2022) respecto a la falta de definicin unificada del trmino antihroe. Aqu se propuso una definicin operativa sustentada en mltiples fuentes y se ejemplific con casos concretos, lo que puede servir de base para futuros anlisis. Adems, se explor la relacin del antihroe con el monomito, planteando que estas narrativas pueden interpretarse como monomitos inversos o mitos trgicos de nuestra era, algo que puede inspirar nuevas lecturas acadmicas de otras series.

Desde una perspectiva prctica o aplicada, entender la construccin del antihroe tiene implicaciones en la creacin de contenido audiovisual y en la crtica. Para guionistas y showrunners, los hallazgos reafirman la importancia de dotar de profundidad psicolgica y coherencia interna a personajes moralmente ambiguos, as como rodearlos de un entramado narrativo-semitico que invite a la reflexin y no a la mera glorificacin. La lnea entre provocar empata y fomentar admiracin acrtica es delgada; conocer estudios de recepcin (como el de Greenwood et al. 2021) ayuda a manejarla con responsabilidad, sobre todo en contextos sensibles (p. ej., historias basadas en criminales reales). Para crticos y educadores en medios, este anlisis ofrece criterios para evaluar estas ficciones: por ejemplo, identificar si una serie est romantizando a su antihroe o si efectivamente lo presenta con matices crticos. Tambin puede ayudar a los espectadores a ser ms conscientes de sus propios procesos de identificacin: por qu nos cae bien tal asesino ficticio?, qu dice eso de nuestras proyecciones o frustraciones? Estas son preguntas valiosas en alfabetizacin meditica.

En conclusin, el antihroe en las series contemporneas emerge no como una moda pasajera, sino como un arquetipo consolidado que refleja y cuestiona las complejidades morales de la sociedad actual. Su anlisis semitico y narrativo nos permite desentraar cmo las historias que consumimos negocian constantemente entre el bien y el mal, entre lo que deseamos ser y lo que tememos ser. Lejos de ofrecer respuestas simples, las narrativas de antihroes nos confrontan con la ambigedad y quizs all radica su aporte ms significativo. En un mundo donde las certezas ticas flaquean, estos personajes nos obligan a ejercer el juicio crtico y la empata en igual medida, recordndonos que la ficcin, cuando est bien lograda, puede ser un poderoso espejo de nuestras propias contradicciones.

Aplicaciones y futuras investigaciones

Este estudio sienta bases que pueden extenderse en varias direcciones. Sera pertinente investigar la recepcin con metodologas empricas (encuestas o grupos focales) para profundizar en cmo distintas audiencias justifican o condenan a los antihroes, y cmo influye su contexto cultural en ello. Tambin resulta interesante explorar la evolucin del antihroe en la era del streaming y las redes sociales: por ejemplo, personajes como los de The Boys (superhroes como antihroes) o la proliferacin de antihroes colectivos (el elenco de Game of Thrones, donde muchos son moralmente grises). Otra lnea futura es el estudio de la antiherona en plural: tienen las antiheronas femeninas arcos distintos a los masculinos? Cmo reaccionan los espectadores a ellas en comparacin? Asimismo, se podra aplicar el anlisis semitico-narrativo aqu desarrollado a otros medios, como los videojuegos (donde abundan antihroes jugables) o la literatura grfica. En suma, comprender al antihroe es un camino para entender las narrativas de nuestro tiempo y su dilogo con la audiencia. Este trabajo ha buscado aportar un paso en ese camino, integrando teora y prctica en torno a cuatro icnicos ejemplos, con la conviccin de que el estudio de los relatos populares nos revela tanto de ellos como de nosotros mismos.

 

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