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Estrategias de planificaci�n urbana para la consolidaci�n de ecobarrios: El caso del sector de la Universidad T�cnica de Ambato-Campus Huachi
Urban planning strategies for the consolidation of eco-neighborhoods: The case of the Technical University of Ambato-Campus Huachi sector
Estrat�gias de planeamento urbano para a consolida��o de eco-bairros: o caso do sector da Universidade T�cnica de Ambato-Campus Huachi
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Correspondencia: re.sarzosa@uta.edu.ec
Ciencias T�cnicas y Aplicadas
Art�culo de Investigaci�n
* Recibido: 26 de octubre de 2024 *Aceptado: 24 de noviembre de 2024 * Publicado: �28 de diciembre de 2024
I. Universidad T�cnica de Ambato, Ecuador.
Resumen
La planificaci�n urbana a escala barrial es un proceso clave para garantizar un desarrollo sostenible e integrado del territorio, especialmente en entornos con din�micas urbanas en transformaci�n. Este estudio analiza el sector del campus universitario Huachi de la Universidad T�cnica de Ambato, un �rea en la que convergen actividades acad�micas, comerciales y residenciales, generando desaf�os en la movilidad, la accesibilidad y la calidad del espacio p�blico. A partir de un enfoque metodol�gico basado en el an�lisis territorial multiescalar, la revisi�n normativa y la formulaci�n de estrategias de planificaci�n, se identificaron problem�ticas como la fragmentaci�n del tejido urbano, la falta de infraestructura adecuada y la ocupaci�n informal de ciertos espacios. Los resultados evidencian la necesidad de adoptar modelos de ordenamiento territorial que integren criterios de sostenibilidad, accesibilidad y cohesi�n social, con �nfasis en la consolidaci�n de un ecobarrio que optimice la ocupaci�n del suelo y fomente una movilidad sostenible. Se propone la implementaci�n de estrategias de planificaci�n participativa, el fortalecimiento del equipamiento urbano y la reorganizaci�n del espacio p�blico para mejorar la funcionalidad del barrio.
Palabras Clave: Planificaci�n barrial; estructura urbana; movilidad sostenible; ordenamiento territorial; ecobarrio; Universidad T�cnica de Ambato.
Abstract
Urban planning at the neighborhood scale is a key process to ensure sustainable and integrated development of the territory, especially in environments with changing urban dynamics. This study analyzes the Huachi campus sector of the Technical University of Ambato, an area where academic, commercial and residential activities converge, generating challenges in mobility, accessibility and the quality of public space. From a methodological approach based on multi-scale territorial analysis, regulatory review and the formulation of planning strategies, problems such as the fragmentation of the urban fabric, the lack of adequate infrastructure and the informal occupation of certain spaces were identified. The results show the need to adopt territorial planning models that integrate criteria of sustainability, accessibility and social cohesion, with emphasis on the consolidation of an eco-neighborhood that optimizes land use and promotes sustainable mobility. The implementation of participatory planning strategies, the strengthening of urban facilities and the reorganization of public space to improve the functionality of the neighborhood is proposed.
Keywords: Neighborhood planning; urban structure; sustainable mobility; land use planning; eco-neighborhood; Technical University of Ambato.
Resumo
O planeamento urbano � escala do bairro � um processo fundamental para garantir o desenvolvimento sustent�vel e integrado do territ�rio, sobretudo em ambientes com din�micas urbanas em transforma��o. Este estudo analisa o setor do campus universit�rio Huachi da Universidade T�cnica de Ambato, �rea onde convergem atividades acad�micas, comerciais e residenciais, gerando desafios de mobilidade, acessibilidade e qualidade do espa�o p�blico. A partir de uma abordagem metodol�gica baseada na an�lise territorial multiescalar, na revis�o regulat�ria e na formula��o de estrat�gias de planeamento, foram identificados problemas como a fragmenta��o do tecido urbano, a falta de infraestruturas adequadas e a ocupa��o informal de determinados espa�os. Os resultados evidenciam a necessidade de ado��o de modelos de planeamento territorial que integrem crit�rios de sustentabilidade, acessibilidade e coes�o social, com destaque para a consolida��o de um eco-bairro que otimize a ocupa��o do solo e promova a mobilidade sustent�vel. Prop�e-se a implementa��o de estrat�gias de planeamento participativo, o refor�o dos equipamentos urbanos e a reorganiza��o do espa�o p�blico para melhorar a funcionalidade do bairro.
Palavras-chave: planeamento de bairro; estrutura urbana; mobilidade sustent�vel; planeamento territorial; ecobairro; Universidade T�cnica de Ambato.
Introducci�n
La planificaci�n urbana a escala barrial es un proceso clave en la estructuraci�n del crecimiento de las ciudades, ya que permite ordenar el territorio considerando factores ambientales, sociales y econ�micos (Cardona Rodr�guez, Rivera Fl�rez, & Rodr�guez Gaviria, 2021). En este contexto, el desarrollo de ecobarrios se plantea como una estrategia para mejorar la sostenibilidad urbana, integrando modelos de uso del suelo que optimicen la ocupaci�n del territorio y fortalezcan la relaci�n entre la comunidad y el entorno (Higueras, 2009). Sin embargo, la implementaci�n de estos modelos enfrenta m�ltiples desaf�os, como la fragmentaci�n del tejido urbano, la presi�n inmobiliaria y la falta de normativas claras que regulen su aplicaci�n en contextos locales (Verdaguer Viana-C�rdenas, 2000). En el �mbito latinoamericano, la ausencia de una planificaci�n estructurada en el desarrollo barrial ha llevado a la coexistencia de usos del suelo desarticulados, lo que genera problemas de accesibilidad, seguridad y cohesi�n social (Carri�n, 2001; Janoschka, 2002).
El crecimiento acelerado de las ciudades latinoamericanas ha generado importantes desaf�os en la planificaci�n urbana, especialmente en lo que respecta a la integraci�n de los barrios dentro del tejido urbano (Janoschka, 2002). La planificaci�n a escala barrial bajo el paradigma de los ecobarrios se presenta como una herramienta clave para el desarrollo ordenado de los territorios, permitiendo la articulaci�n entre la normativa urbana, la estructura espacial y las necesidades de la comunidad (Higueras, 2009). Sin embargo, en el contexto latinoamericano, la ausencia de estrategias integrales ha llevado a la consolidaci�n de barrios con infraestructuras deficientes, desconexi�n funcional y baja calidad del entorno construido (Niembro, Guevara, & Cavanagh, 2019). Estos problemas se agravan en sectores estrat�gicos, como aquellos que rodean centros educativos y espacios de alto flujo poblacional, donde las din�micas urbanas cambian constantemente y requieren una planificaci�n adaptativa. La transformaci�n de estos entornos bajo principios de sostenibilidad y accesibilidad es fundamental para garantizar que el crecimiento urbano no comprometa la habitabilidad ni la funcionalidad del territorio.
Bajo ese contexto, el sector del campus universitario de Huachi de la Universidad T�cnica de Ambato es un claro ejemplo de un entorno urbano en proceso de transformaci�n, donde las din�micas de uso del suelo han cambiado debido a la expansi�n de actividades comerciales, el incremento en la movilidad y la reconfiguraci�n del espacio p�blico (Moposita Pullutasig, 2025). Sin una planificaci�n clara, estas transformaciones pueden derivar en problemas de conectividad, accesibilidad y seguridad, afectando tanto a los residentes como a la comunidad universitaria que transita diariamente por la zona (Sarzosa Soto, 2024). En este contexto, la implementaci�n de modelos de planificaci�n barrial sostenible cobra especial relevancia, permitiendo articular estrategias que equilibren el crecimiento econ�mico con la conservaci�n de la estructura urbana y la optimizaci�n del uso del suelo. El desarrollo de un ecobarrio en este sector representa una oportunidad para aplicar principios de sostenibilidad, mejorar la integraci�n de los espacios p�blicos y fomentar una movilidad m�s eficiente. Sin embargo, para que estas estrategias sean efectivas, es necesario comprender las condiciones socioterritoriales existentes y los factores que condicionan el desarrollo urbano de la zona.
El an�lisis de las condiciones actuales del barrio evidencia una serie de problem�ticas socioterritoriales que afectan su funcionalidad y sostenibilidad. La fragmentaci�n del tejido urbano, la presencia de espacios subutilizados y la falta de infraestructura adecuada han limitado la consolidaci�n de un entorno accesible y seguro para la comunidad (Sarzosa Soto, 2024). Adem�s, la falta de equipamientos urbanos que respondan a las necesidades de los habitantes ha generado una ocupaci�n informal de ciertos espacios p�blicos, afectando su apropiaci�n y calidad ambiental (Moposita Pullutasig, 2025). Estas problem�ticas reflejan la necesidad de una planificaci�n barrial que contemple no solo la regulaci�n del uso del suelo, sino tambi�n la integraci�n de estrategias de movilidad, dise�o urbano y participaci�n ciudadana. A trav�s de este estudio, se busca establecer un marco de an�lisis que permita comprender las din�micas del sector y plantear soluciones viables para mejorar su estructura territorial. La importancia de este enfoque radica en su capacidad para generar modelos de intervenci�n urbana que equilibren el crecimiento del barrio con la preservaci�n de su identidad y funcionalidad dentro del contexto urbano mayor.
El desarrollo de un barrio sostenible requiere la integraci�n de diversos factores que permitan mejorar la habitabilidad del entorno sin comprometer su crecimiento y funcionalidad (Higueras, 2009). En el sector de estudio, la combinaci�n de actividades acad�micas, comerciales y residenciales ha generado un contexto urbano din�mico, pero tambi�n problem�tico en t�rminos de accesibilidad, conectividad y apropiaci�n del espacio p�blico (Sarzosa Soto, 2024). La expansi�n de establecimientos comerciales ha modificado la distribuci�n de usos del suelo, generando desequilibrios en la ocupaci�n del territorio y alterando la movilidad dentro del barrio (Moposita Pullutasig, 2025). Esta situaci�n ha incrementado la presi�n sobre la infraestructura existente, evidenciando la falta de estrategias de planificaci�n que permitan organizar de manera eficiente la estructura urbana (Gobierno Aut�nomo Descentralizado de la Municipalidad de Ambato, 2024). En este sentido, la planificaci�n barrial debe considerar tanto las condiciones f�sicas del entorno como las necesidades de sus habitantes, articulando soluciones que optimicen la integraci�n del espacio y la funcionalidad del territorio. Un enfoque integral en la gesti�n del suelo podr�a permitir establecer directrices claras para la ocupaci�n del sector, evitando la fragmentaci�n urbana y garantizando la consolidaci�n barrial.
La consolidaci�n de un ecobarrio en este sector representa una alternativa viable para equilibrar el desarrollo urbano con la sostenibilidad ambiental y la cohesi�n social. Bajo ese contexto, un ecobarrio no solo implica la incorporaci�n de infraestructura ecol�gica, sino tambi�n la generaci�n de din�micas urbanas que favorezcan la movilidad sostenible, la eficiencia energ�tica y el acceso equitativo a los servicios urbanos (Higueras, 2009; L�pez Valencia, & L�pez Bernal, 2012). Sin embargo, la implementaci�n de este modelo debe considerar los conflictos espaciales existentes, tales como la ocupaci�n informal del suelo, la precariedad de ciertas �reas y la incompatibilidad de usos urbanos con actividades econ�micas dentro del barrio. La falta de integraci�n entre los espacios p�blicos y privados en el caso de estudio, ha reducido la calidad del entorno barrial, afectando la seguridad y la percepci�n del espacio urbano por parte de la comunidad (Sarzosa Soto, 2024; La Hora, 2022). En ese sentido, para que la planificaci�n de un ecobarrio sea efectiva, es fundamental establecer mecanismos de intervenci�n que regulen el uso del suelo y permitan la reestructuraci�n de la infraestructura urbana de manera coherente con las din�micas del barrio (Higueras, 2009). Solo a trav�s de un enfoque integral ser�a posible consolidar un modelo urbano que garantice la funcionalidad del espacio y promueva un desarrollo equitativo en el territorio.
Uno de los principales desaf�os en la transformaci�n del barrio del que forma parte del campus universitario de la Universidad T�cnica de Ambato es la regulaci�n del crecimiento urbano y la articulaci�n de pol�ticas de planificaci�n territorial. La ausencia de normativas claras y la falta de una gesti�n urbana efectiva han generado problem�ticas en la accesibilidad, el aprovechamiento del suelo y la distribuci�n de equipamientos urbanos (Sarzosa Soto, 2024). Estos factores han dificultado la integraci�n del barrio con su entorno, generando desconexiones funcionales que afectan la movilidad y la organizaci�n del territorio. As�, la implementaci�n de estrategias de planificaci�n barrial requiere considerar la reestructuraci�n del espacio p�blico como un elemento clave para mejorar la conectividad y la habitabilidad del barrio. La recuperaci�n de espacios subutilizados y la optimizaci�n del dise�o urbano podr�an incidir en la generaci�n de mejores entornos, fortaleciendo la identidad del barrio y mejorando su relaci�n con la ciudad. En este contexto, el presente estudio busca analizar las condiciones actuales del sector del campus universitario Huachi de la Universidad T�cnica de Ambato y proponer soluciones que permitan transformar su estructura urbana en funci�n de un modelo territorial deseado que articule estrategias de sostenibilidad vinculadas a los ecobarrios.
- Marco metodol�gico
La presente investigaci�n se desarroll� bajo un enfoque metodol�gico basado en el an�lisis territorial multiescalar, la revisi�n de normativas urbanas (modelo territorial actual) y la formulaci�n de estrategias de planificaci�n barrial (modelo territorial deseado), durante el a�o 2023. Se adopt� una metodolog�a estructurada en fases secuenciales, con el objetivo de comprender las din�micas espaciales del sector y proponer estrategias de intervenci�n alineadas con un modelo de ecobarrio. El estudio inici� con una revisi�n te�rica sobre los principios de planificaci�n barrial y sostenibilidad urbana, lo que permiti� contextualizar los conceptos clave y definir los criterios metodol�gicos para el diagn�stico territorial. Posteriormente, se realiz� un levantamiento de informaci�n sobre la morfolog�a urbana, el uso del suelo y la accesibilidad, utilizando herramientas de cartograf�a y an�lisis espacial para identificar patrones de ocupaci�n del territorio. Adem�s, se llev� a cabo una evaluaci�n de las condiciones normativas aplicables al sector, a partir de la revisi�n de documentos oficiales relacionados con el ordenamiento territorial y el desarrollo urbano sostenible. La combinaci�n de estos enfoques permiti� establecer una base de informaci�n s�lida para la formulaci�n de estrategias de intervenci�n que respondan a las problem�ticas identificadas en el �rea de estudio.
El diagn�stico territorial constituy� una de las fases centrales de la investigaci�n, ya que permiti� identificar las caracter�sticas f�sicas, normativas y funcionales del barrio. Para ello, se realiz� un an�lisis detallado de la estructura urbana, la distribuci�n de usos del suelo y la accesibilidad, con el fin de evaluar la coherencia entre la planificaci�n existente y la realidad territorial. En este sentido, se examinaron aspectos clave como la organizaci�n de la trama vial, la disponibilidad de equipamientos urbanos y las din�micas de movilidad en el sector. A trav�s del uso de herramientas de an�lisis espacial, se identificaron zonas con problemas de conectividad y fragmentaci�n urbana, evidenciando la necesidad de estrategias que promuevan una mejor articulaci�n del barrio con su entorno. Adem�s, el diagn�stico incluy� una evaluaci�n de la percepci�n ciudadana sobre la seguridad y la apropiaci�n del espacio p�blico, aspectos fundamentales en la consolidaci�n de un ecobarrio funcional y sostenible. La recopilaci�n de estos datos permiti� generar una visi�n integral del territorio, facilitando la formulaci�n de lineamientos estrat�gicos orientados a la mejora del entorno barrial.
En complemento al diagn�stico territorial, se realiz� un an�lisis de la movilidad y la seguridad urbana, considerando su impacto en la configuraci�n del barrio y en la calidad de vida de sus habitantes. La movilidad dentro del sector se encuentra condicionada por la discontinuidad en la infraestructura vial y la falta de estrategias para fomentar el desplazamiento peatonal y el uso de medios de transporte sostenibles. A trav�s del an�lisis de flujos de circulaci�n y la evaluaci�n de barreras urbanas, se identificaron puntos cr�ticos que afectan la accesibilidad del barrio, lo que evidencia la necesidad de reestructurar el espacio p�blico para mejorar su funcionalidad. En cuanto a la seguridad, se analizaron factores como la iluminaci�n, la visibilidad y la presencia de espacios poco transitados, los cuales influyen en la percepci�n del entorno urbano por parte de la comunidad.
Para complementar el diagn�stico territorial y fortalecer la base anal�tica de la investigaci�n, se realiz� una revisi�n normativa con el objetivo de identificar las regulaciones urban�sticas vigentes en el sector de estudio. Este proceso permiti� analizar el marco legal aplicable en t�rminos de zonificaci�n, edificabilidad y uso del suelo, estableciendo las limitaciones y oportunidades para la implementaci�n de un modelo de ecobarrio. La evaluaci�n de estos aspectos normativos fue fundamental para comprender el nivel de alineaci�n entre las pol�ticas urbanas y las necesidades reales del barrio, identificando posibles vac�os legales o contradicciones en la planificaci�n territorial. A partir de la informaci�n recopilada, se desarroll� un an�lisis comparativo entre la normativa existente y la realidad territorial observada en el diagn�stico urbano, lo que permiti� establecer criterios de intervenci�n ajustados al contexto espec�fico del barrio. Este enfoque permiti� definir estrategias de planificaci�n que no solo respondan a las condiciones espaciales del sector, sino que tambi�n sean viables dentro del marco regulatorio actual, evitando conflictos en la gesti�n del suelo y facilitando la implementaci�n de propuestas proyectuales sostenibles.
En paralelo, se llev� a cabo un an�lisis espacial detallado, en el cual se emplearon herramientas cartogr�ficas para visualizar la distribuci�n del suelo y la estructura urbana del sector. Mediante el uso de sistemas de informaci�n geogr�fica (SIG), se elaboraron mapas que permitieron identificar las �reas de mayor concentraci�n de actividades, as� como aquellas que presentan problemas de accesibilidad o fragmentaci�n urbana . La superposici�n de capas de informaci�n permiti� generar una lectura detallada del territorio, estableciendo correlaciones entre variables como la movilidad, la seguridad y la conectividad barrial. Este an�lisis permiti� reconocer patrones espaciales que influyen en la funcionalidad del barrio, lo que result� clave para la formulaci�n de estrategias de intervenci�n enfocadas en la optimizaci�n del espacio p�blico y la mejora de la integraci�n urbana. La utilizaci�n de cartograf�a tem�tica facilit� la visualizaci�n de los conflictos urbanos y permiti� establecer criterios de priorizaci�n para las propuestas de reordenamiento territorial, garantizando que las estrategias planteadas respondan a una l�gica espacial coherente y adaptada a las caracter�sticas del sector.
Finalmente, con base en los hallazgos obtenidos en las etapas previas, se procedi� a la formulaci�n de estrategias de planificaci�n barrial, estructuradas en torno a ejes clave como la sostenibilidad, la accesibilidad y la integraci�n del espacio p�blico (Modelo territorial deseado). La definici�n de estas estrategias se realiz� a partir de un enfoque participativo, considerando la importancia de involucrar a los actores locales en la transformaci�n del barrio. La consolidaci�n de un modelo de ecobarrio en el sector implica la incorporaci�n de soluciones integradas para optimizar el uso del suelo, mejorar la movilidad y fortalecer la identidad barrial (Higueras, 2009). Para ello, se establecieron lineamientos proyectuales orientados a la reorganizaci�n del territorio, la mejora de la infraestructura urbana y la implementaci�n de mecanismos de gesti�n territorial que permitan garantizar la sostenibilidad de las intervenciones en el tiempo.
- Resultados y discusi�n
2.1.Estructura urbana y morfolog�a del territorio
La estructura urbana y morfolog�a del sector analizado presentan una combinaci�n de elementos que han definido la configuraci�n del pol�gono de estudio, donde la trama urbana, la distribuci�n parcelaria, el reparto viario y la tipolog�a de manzanas han determinado la din�mica del territorio. La continuidad vial dentro del pol�gono refleja una estructura heterog�nea, con sectores de alta conectividad y otros fragmentados. En el sector norte, las avenidas Los Chasquis y Atahualpa generan un eje estructurante con una malla vial uniforme, facilitando la movilidad y consolidando la ocupaci�n del suelo de manera m�s ordenada. Sin embargo, en otras zonas del pol�gono se evidencia una mayor fragmentaci�n, caracterizada por la presencia de calles con baja continuidad, lo que genera restricciones en la movilidad y dificulta la consolidaci�n del tejido urbano. Esta variabilidad en la continuidad vial no solo responde a la planificaci�n inicial del sector, sino tambi�n a la evoluci�n de los procesos de urbanizaci�n, donde algunos corredores viales han sido reforzados mientras que otros han permanecido en condiciones menos favorables para la circulaci�n vehicular y peatonal.
Figura 1
Mapa de la configuraci�n de la trama urbana del pol�gono de estudio
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
En t�rminos de estructura parcelaria, se identifica una marcada heterogeneidad en la morfolog�a de los lotes, lo que ha incidido en la accesibilidad y en la interacci�n entre el espacio p�blico y el privado dentro del pol�gono de estudio. Mientras que en la zona sur del sector predominan parcelas rectangulares con una distribuci�n m�s regular de manzanas y v�as, en la zona suroeste, cerca del Terminal de Productos Limpios Petroecuador, la irregularidad en la disposici�n de los lotes es m�s evidente. Esto responde a procesos de urbanizaci�n diferenciados, donde ciertas �reas han seguido un patr�n m�s ordenado en la ocupaci�n del suelo, mientras que otras han experimentado modificaciones en funci�n de las din�micas econ�micas y de infraestructura. Esta diversidad en la configuraci�n parcelaria ha generado contrastes en la accesibilidad del sector, donde algunas �reas cuentan con un dise�o m�s eficiente para la circulaci�n y la integraci�n urbana, mientras que otras presentan barreras que dificultan la conectividad interna del barrio.
Figura 2
Mapa de la morfolog�a de lotes del pol�gono de estudio
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
El reparto viario dentro del pol�gono de estudio se organiza en funci�n de tres ejes principales: la avenida Atahualpa, la avenida Los Chasquis y la avenida V�ctor Hugo, los cuales cumplen un papel fundamental en la movilidad del sector. La avenida Atahualpa, con su dise�o de doble calzada, se configura como el eje de mayor capacidad vehicular dentro del pol�gono, facilitando la conexi�n con otras zonas de la ciudad. No obstante, su alto nivel de tr�nsito genera una presi�n significativa sobre la infraestructura peatonal, donde la calidad de las aceras y la continuidad de los pasos peatonales no han sido adecuadamente integradas a la planificaci�n del viario. La avenida Los Chasquis, en cambio, presenta una menor capacidad vial debido a la ausencia de un parterre central, lo que ha limitado su funcionalidad como corredor urbano de alta conectividad. La avenida V�ctor Hugo, que atraviesa el pol�gono en sentido transversal, marca un cambio en la topograf�a del sector e incide en la fragmentaci�n de la trama urbana, generando diferencias en la accesibilidad y en la disposici�n de los usos del suelo en su entorno inmediato.
Figura 3
Mapa de la dimensi�n de aceras del pol�gono de estudio
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
En cuanto a la tipolog�a de manzanas, el pol�gono de estudio presenta una variedad de configuraciones morfol�gicas que reflejan la interacci�n entre la planificaci�n urbana y la adaptaci�n del territorio a las condiciones topogr�ficas del sector. La mayor�a de las manzanas dentro del pol�gono presentan formas irregulares, especialmente en el sector noroccidental y en las zonas cercanas a la avenida V�ctor Hugo, donde las pendientes han condicionado el dise�o de la trama urbana. En contraste, en el sector sur y en las inmediaciones del Mall de los Andes, las manzanas tienden a ser m�s regulares, con una distribuci�n m�s homog�nea de los predios y una estructura vial que favorece la continuidad de la movilidad. Esta diversidad en la tipolog�a de manzanas evidencia la coexistencia de procesos de urbanizaci�n planificados con desarrollos m�s espont�neos, lo que ha generado contrastes en la forma y funcionalidad del espacio urbano dentro del pol�gono de estudio.
Figura 4
Mapa de la morfolog�a de manzanas del pol�gono de estudio
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
En t�rminos generales, la estructura urbana y morfolog�a del sector han sido moldeadas por diversos factores, desde la planificaci�n inicial del barrio hasta las din�micas de consolidaci�n urbana que han influido en la ocupaci�n del suelo y en la conectividad del tejido urbano. La presencia de arterias viales principales ha permitido la integraci�n de ciertos sectores con el entorno urbano m�s amplio, mientras que la fragmentaci�n en la red vial secundaria ha generado barreras que han limitado la cohesi�n territorial. Asimismo, la heterogeneidad en la distribuci�n parcelaria y en la tipolog�a de manzanas ha condicionado la accesibilidad dentro del pol�gono, generando diferencias en la calidad del entorno urbano y de la manera en que los habitantes interact�an con el espacio p�blico y los servicios disponibles.
2.2.Condiciones normativas y procesos de planificaci�n territorial
El marco normativo que regula la planificaci�n territorial dentro del pol�gono de estudio ha estado condicionado por diferentes instrumentos de ordenamiento territorial, cuyo impacto ha variado seg�n las din�micas de consolidaci�n del sector. La normativa urban�stica vigente ha determinado las directrices para la ocupaci�n del suelo, el desarrollo de infraestructura y la gesti�n del espacio p�blico, estableciendo lineamientos que buscan regular el crecimiento del barrio y garantizar la sostenibilidad de su estructura urbana. No obstante, la aplicaci�n de estas regulaciones ha presentado limitaciones en t�rminos de control y cumplimiento, lo que ha generado discrepancias entre la planificaci�n normativa y la ocupaci�n efectiva del territorio. En el pol�gono de estudio, la normativa define criterios de densificaci�n y uso del suelo que, en algunos casos, han sido superados por la realidad urbana, dando lugar a una ocupaci�n del suelo que no siempre responde a los par�metros establecidos dentro de los instrumentos de planificaci�n territorial: Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial y Plan de Uso y Gesti�n de Suelo del Gobierno Aut�nomo Descentralizado de la Municipalidad de Ambato (PDOT-PUGS-GADMA). Esta situaci�n ha derivado en la coexistencia de �reas donde el crecimiento urbano ha seguido los lineamientos normativos y otras donde la consolidaci�n del suelo ha respondido a l�gicas de urbanizaci�n no planificadas, lo que ha generado desaf�os en la gesti�n del territorio.
La normativa vigente en el pol�gono de estudio establece par�metros relacionados con la tipolog�a de edificaciones permitidas, la jerarquizaci�n vial y las �reas de protecci�n ambiental, elementos equilibrados que buscan orientar la consolidaci�n del territorio hacia un modelo de desarrollo sostenible. Sin embargo, la implementaci�n de estos lineamientos se ha visto afectada por la falta de mecanismos de control adecuados, lo que ha permitido la proliferaci�n de edificaciones fuera de norma y la ocupaci�n de espacios no destinados a uso residencial. En ciertas zonas del pol�gono, la flexibilizaci�n de la normativa ha favorecido la instalaci�n de equipamientos comerciales en �reas originalmente planificadas para uso habitacional, generando conflictos en la distribuci�n de actividades y en la accesibilidad del barrio.
Figura 5
Compatibilidad de actividades econ�micas conflictivas en relaci�n al uso de suelo
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
Asimismo, la falta de supervisi�n ha permitido la expansi�n de construcciones en sectores donde las condiciones normativas limitan la densificaci�n, lo que ha derivado en problemas de infraestructura y en una distribuci�n desigual de los servicios urbanos. Estas condiciones evidencian la necesidad de fortalecer los instrumentos de regulaci�n territorial, garantizando su aplicaci�n efectiva y promoviendo un desarrollo urbano que responda a los criterios de planificaci�n establecidos.
Figura 6
Edificabilidad real vs edificabilidad asignada por normativa dentro del pol�gono de estudio
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
Uno de los principales retos en la gesti�n del pol�gono de estudio ha sido la adaptaci�n de la normativa urban�stica a las necesidades de movilidad y accesibilidad del sector. La planificaci�n territorial ha sido definida en funci�n de criterios de jerarquizaci�n vial que buscan estructurar la movilidad interna del barrio y su conexi�n con el resto de la ciudad. No obstante, la realidad territorial ha mostrado discrepancias entre la planificaci�n y la funcionalidad del sistema vial, con sectores donde la infraestructura de transporte no responde a las necesidades de los habitantes. Si bien la normativa contempla la consolidaci�n de corredores de movilidad y la integraci�n de espacios peatonales en el dise�o urbano, la ejecuci�n de estos lineamientos ha sido limitada, lo que ha generado deficiencias en la accesibilidad y en la conectividad del sector. En algunas zonas, la expansi�n del tejido urbano ha superado las disposiciones normativas, generando un incremento en la demanda de infraestructura y servicios urbanos sin una planificaci�n adecuada. Esta situaci�n ha derivado en la coexistencia de sectores con niveles de accesibilidad diferenciados, donde la disponibilidad de equipamientos y la calidad de la infraestructura var�an en funci�n de la aplicaci�n efectiva de los criterios normativos.
El an�lisis de las condiciones normativas dentro del pol�gono de estudio tambi�n permite identificar la existencia de conflictos entre el modelo de planificaci�n territorial y las din�micas de consolidaci�n del suelo. En ciertas �reas del barrio, la normativa ha restringido la densificaci�n con el objetivo de preservar las condiciones de habitabilidad y garantizar la disponibilidad de espacios p�blicos adecuados. Sin embargo, la presi�n del mercado inmobiliario y la demanda de suelo urbano han generado procesos de ocupaci�n que no siempre han seguido las disposiciones establecidas en los instrumentos de planificaci�n. Cabe acotar que en sectores cercanos a los ejes viales principales, la densificaci�n ha ocurrido a un ritmo acelerado, con la incorporaci�n de nuevas edificaciones que han modificado la morfolog�a del barrio y han generado variaciones en la funcionalidad del espacio urbano.
Figura 7
Situaci�n del pol�gono de estudio en relaci�n a la edificabilidad b�sica asignada dentro del PUGS (2021)
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
2.3.Movilidad y accesibilidad
La movilidad en el pol�gono de estudio est� definida por la interacci�n entre la red vial, la infraestructura de transporte y las din�micas de desplazamiento de los habitantes. La conectividad dentro del sector depende de la jerarquizaci�n del sistema viario, donde la Avenida Atahualpa y la Avenida Los Chasquis act�an como ejes estructurantes que canalizan el flujo vehicular y delimitan los principales corredores de movilidad. La distribuci�n del tr�nsito dentro del pol�gono se ve afectada por la coexistencia de v�as de diferentes capacidades, donde algunas calles secundarias presentan problemas de continuidad, limitando la conectividad interna y generando sectores con menor accesibilidad. La falta de planificaci�n integral en la red vial ha resultado en una movilidad desigual, con zonas que cuentan con infraestructura adecuada y otras donde el dise�o urbano restringe la fluidez del tr�nsito. La presencia de calles angostas y la existencia de v�as con interrupciones f�sicas han generado una dependencia de los corredores principales, lo que ha incidido en la saturaci�n del tr�fico en ciertos horarios y a la generaci�n de puntos cr�ticos en la circulaci�n vehicular.
Figura 8
Mapa del tr�fico vehicular dentro del pol�gono de estudio (9-11 AM)
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
El transporte p�blico dentro del pol�gono de estudio es un elemento clave en la movilidad de los habitantes, ya que permite la conexi�n con diferentes zonas de la ciudad y facilita el acceso a los principales equipamientos urbanos. Las rutas de transporte colectivo est�n dise�adas para articularse con los ejes viales principales, lo que permite una distribuci�n eficiente de los flujos de pasajeros. No obstante, la infraestructura de soporte para el transporte p�blico presenta deficiencias, especialmente en la se�alizaci�n y ubicaci�n de paradas, lo que afecta la accesibilidad de los usuarios y la eficiencia del sistema. La ausencia de espacios adecuados para la espera y el embarque de pasajeros genera conflictos con la movilidad peatonal y con la circulaci�n vehicular, lo que incide en la calidad del servicio y en la seguridad de los usuarios. Adem�s, la falta de integraci�n con otros modos de transporte limita las posibilidades de desplazamiento dentro del sector, afectando la movilidad intermodal y reduciendo la capacidad del transporte p�blico para absorber la demanda de movilidad en ciertos horarios de alta afluencia.
Figura 9
Mapa de las rutas de transporte dentro del pol�gono de estudio
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
La movilidad peatonal en el pol�gono de estudio presenta desaf�os relacionados con la calidad y continuidad de la infraestructura destinada a los desplazamientos a pie. Las aceras dentro del sector muestran variaciones en su estado de conservaci�n y en su anchura, lo que genera diferencias en la accesibilidad de los distintos sectores. En algunos puntos, la infraestructura peatonal ha sido interrumpida por obst�culos urbanos como mobiliario, postes de alumbrado o veh�culos estacionados, lo que reduce la funcionalidad de los espacios destinados a la circulaci�n de peatones. Adem�s, la falta de se�alizaci�n y de cruces peatonales seguros en ciertas intersecciones genera riesgos para los transe�ntes, quienes deben adaptar sus trayectorias a un entorno que no siempre prioriza la movilidad peatonal. La relaci�n entre la calidad del espacio p�blico y la movilidad de los peatones tambi�n se ve influenciada por la percepci�n de seguridad dentro del sector, donde la iluminaci�n deficiente y la ausencia de medidas de protecci�n en algunas zonas han condicionado los h�bitos de desplazamiento de los habitantes.
Figura 10
Mapa de calor de la percepci�n de la seguridad de las calles en el pol�gono de estudio
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
El uso de la bicicleta como medio de transporte dentro del pol�gono de estudio se encuentra limitado por la ausencia de infraestructura especializada y por la falta de integraci�n con el sistema de movilidad urbana. A pesar del potencial que representa el uso de la bicicleta como alternativa de transporte sostenible, la falta de ciclov�as y de espacios seguros para su circulaci�n ha restringido su adopci�n como un modo de desplazamiento eficiente dentro del sector. La coexistencia de ciclistas con veh�culos motorizados en las principales v�as ha generado condiciones de vulnerabilidad para los usuarios de bicicleta, lo que ha desincentivado su uso y ha mantenido la predominancia del transporte privado y p�blico en los desplazamientos dentro del pol�gono. La falta de estacionamientos seguros para bicicletas y la ausencia de pol�ticas que fomenten su integraci�n dentro del sistema de movilidad han contribuido a que su uso contin�e siendo marginal en comparaci�n con otros medios de transporte.
La accesibilidad dentro del pol�gono de estudio est� determinada por la disponibilidad de infraestructura y por la distribuci�n de los servicios urbanos, elementos que inciden en la manera en que los habitantes se desplazan y en la eficiencia del sistema de movilidad. Si bien la red vial permite la conexi�n con los principales ejes de la ciudad, la fragmentaci�n de ciertos sectores ha generado diferencias en la accesibilidad entre los distintos puntos del pol�gono. La ubicaci�n de los equipamientos urbanos y la disposici�n del espacio p�blico han condicionado la facilidad con la que los habitantes pueden acceder a los servicios b�sicos, lo que ha derivado en diferencias en los tiempos de desplazamiento y en la percepci�n de conectividad dentro del barrio. La dependencia del transporte privado en ciertos sectores ha generado un aumento en la demanda de estacionamientos y en la ocupaci�n del espacio p�blico por veh�culos, lo que ha reducido la disponibilidad de �reas destinadas a la movilidad no motorizada y ha impactado en la calidad del entorno urbano.
2.4.Calidad del espacio p�blico y percepci�n ciudadana
El an�lisis de la calidad del espacio p�blico dentro del pol�gono de estudio revela una serie de condiciones que afectan tanto la funcionalidad del entorno urbano como la percepci�n ciudadana sobre su accesibilidad y seguridad. El espacio p�blico en este sector se encuentra condicionado por la coexistencia de diferentes tipos de usos del suelo, lo que ha generado una fragmentaci�n en su organizaci�n y en la manera en que los habitantes interact�an con estos espacios. La infraestructura urbana dentro del pol�gono presenta variaciones en su estado de conservaci�n, con zonas donde se evidencia un mantenimiento adecuado y otras en las que la falta de intervenci�n ha generado un deterioro progresivo. La disposici�n de los elementos urbanos, como mobiliario y se�alizaci�n, tambi�n influye en la percepci�n de la calidad del espacio p�blico, ya que en algunos sectores se observa una distribuci�n irregular que afecta la funcionalidad y la comodidad de los ciudadanos. Adicionalmente, la relaci�n entre la infraestructura peatonal y la movilidad dentro del sector ha sido identificada como un factor clave en la evaluaci�n del espacio p�blico, dado que las condiciones de las aceras y los accesos han influido en la percepci�n de accesibilidad y seguridad de los habitantes.
Figura 11
Corema territorial de la relaci�n: mobiliario urbano y se�alizaci�n vial dentro del pol�gono de estudio
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
Uno de los aspectos m�s relevantes en el an�lisis de la calidad del espacio p�blico es la accesibilidad universal, la cual ha sido se�alada como una de las principales deficiencias dentro del pol�gono de estudio. Las condiciones de las aceras y pasos peatonales presentan inconsistencias en t�rminos de dimensiones y continuidad, lo que limita la movilidad de personas con discapacidad y de adultos mayores. En ciertos puntos del sector, la presencia de obst�culos como postes, mobiliario urbano mal ubicado y veh�culos estacionados sobre las aceras ha reducido el espacio disponible para el tr�nsito peatonal, generando dificultades en la circulaci�n. A su vez, la falta de rampas y cruces peatonales adecuados en intersecciones estrat�gicas ha sido identificado como un problema que afecta la seguridad y la accesibilidad en el uso del espacio p�blico. La percepci�n ciudadana respecto a estos aspectos es diversa, ya que si bien algunas zonas cuentan con mejoras en infraestructura, en otras se observa una falta de planificaci�n (o la falta de control sobre esta), que afecta la experiencia del usuario y su capacidad de desplazamiento seguro. Estas condiciones han influido en la manera en que los habitantes del sector utilizan el espacio p�blico, ya que la falta de accesibilidad adecuada ha generado barreras que limitan su apropiaci�n y uso cotidiano.
El estado de las aceras y calzadas dentro del pol�gono de estudio es otro elemento clave en la evaluaci�n de la calidad del espacio p�blico. En algunas zonas, las aceras presentan fisuras, desniveles y materiales desgastados, lo que afecta la seguridad de los peatones y genera riesgos de accidentes. Adem�s, en ciertos sectores, el ancho de las aceras no cumple con los est�ndares recomendados para garantizar una circulaci�n c�moda y segura, lo que ha impactado en la percepci�n de los habitantes sobre la calidad del entorno urbano. La relaci�n entre el mantenimiento del espacio p�blico y su percepci�n ciudadana es evidente, ya que las zonas con un mejor estado de conservaci�n tienden a ser m�s utilizadas y valoradas por la comunidad, mientras que aquellas con infraestructura deteriorada suelen ser percibidas como menos seguras y menos funcionales. En el caso de las calzadas, la presencia de baches y superficies en mal estado ha generado dificultades en la movilidad vehicular y peatonal, afectando tanto a conductores como a transe�ntes.
El mobiliario urbano y la se�alizaci�n vial dentro del pol�gono de estudio han sido identificados como elementos que inciden en la percepci�n ciudadana del espacio p�blico. Si bien existen zonas donde el mobiliario urbano cumple su funci�n de manera adecuada, en otros sectores se ha observado una distribuci�n deficiente que afecta la funcionalidad del espacio. La ubicaci�n de bancas, basureros y paraderos de transporte p�blico en puntos estrat�gicos es fundamental para garantizar una mejor experiencia de uso, sin embargo, en ciertos casos, estos elementos se encuentran mal distribuidos o en condiciones de deterioro que limitan su utilidad. En cuanto a la se�alizaci�n vial, la falta de se�al�tica clara en intersecciones y cruces peatonales ha sido identificada como un problema que afecta la seguridad y la movilidad dentro del sector. La relaci�n entre el mobiliario urbano y la percepci�n de calidad del espacio p�blico es directa, ya que la presencia de infraestructura adecuada y bien mantenida contribuye a generar entornos m�s funcionales y atractivos para los habitantes.
La percepci�n de seguridad dentro del pol�gono de estudio es un factor clave en la valoraci�n de la calidad del espacio p�blico, ya que influye en la manera en que los ciudadanos utilizan y se apropian de estos entornos. La iluminaci�n p�blica es un aspecto que ha sido se�alado como deficiente en ciertos puntos del sector, lo que ha generado una percepci�n de inseguridad en horas nocturnas. La presencia de �reas poco iluminadas y la falta de mantenimiento en las luminarias han influido en la percepci�n de riesgo de los habitantes, quienes han manifestado la necesidad de mejorar estas condiciones para garantizar mayor seguridad en el uso del espacio p�blico. Adem�s, la percepci�n de inseguridad tambi�n est� relacionada con la presencia de actividades informales y la falta de vigilancia en ciertos sectores, lo que ha generado un impacto en la manera en que los ciudadanos se desplazan y utilizan los espacios urbanos. Estas condiciones han llevado a que algunos habitantes eviten ciertas zonas durante determinados horarios, lo que ha afectado la din�mica de uso del espacio p�blico y su integraci�n dentro del entorno urbano.
2.5.Aspecto social: �Qu� piensa la gente?
La dimensi�n social del pol�gono de estudio es un elemento clave en el an�lisis de la planificaci�n urbana a escala barrial, ya que permite comprender las din�micas de apropiaci�n y uso del espacio p�blico por parte de los distintos actores que coexisten en el territorio. La percepci�n de los habitantes sobre su entorno est� directamente vinculada con la accesibilidad, seguridad y disponibilidad de servicios, lo que influye en la manera en que las personas interact�an con su entorno construido. Dentro del pol�gono de estudio, se han identificado diferencias de la manera en que residentes, comerciantes, estudiantes y otros actores sociales perciben la calidad del espacio urbano, lo que ha generado una diversidad de opiniones sobre los problemas y oportunidades del sector. La falta de cohesi�n en la planificaci�n y la superposici�n de diferentes din�micas urbanas han generado contrastes en la percepci�n de los habitantes, quienes han manifestado preocupaciones relacionadas con la seguridad, la calidad del espacio p�blico y la compatibilidad de usos del suelo. En algunos sectores, la percepci�n de deterioro ha llevado a una menor apropiaci�n del espacio p�blico, mientras que en otros, la presencia de actividades econ�micas ha impulsado su dinamizaci�n, lo que refleja la diversidad de realidades dentro del �rea de estudio.
Uno de los aspectos centrales en la percepci�n ciudadana es el uso del espacio p�blico, el cual ha sido identificado como un factor determinante en la configuraci�n de la identidad barrial. Los habitantes del pol�gono de estudio han manifestado preocupaciones sobre la disponibilidad y calidad de los espacios de encuentro, ya que en ciertos sectores la infraestructura urbana no favorece la interacci�n social. La presencia de espacios p�blicos con equipamientos en mal estado ha reducido las oportunidades de esparcimiento, lo que ha afectado la calidad de vida de los residentes y ha limitado la integraci�n social en el territorio. Adem�s, la falta de mobiliario urbano adecuado y la iluminaci�n deficiente han sido se�aladas como problem�ticas que afectan la percepci�n de seguridad en horas nocturnas, lo que ha condicionado el uso del espacio p�blico. En contraste, en algunas zonas del pol�gono de estudio, la din�mica comercial ha generado una mayor apropiaci�n del espacio p�blico, ya que la actividad econ�mica ha promovido la ocupaci�n de ciertas �reas y ha fomentado la interacci�n social en determinados puntos estrat�gicos. Sin embargo, esta coexistencia entre el comercio y el uso social del espacio ha generado conflictos, especialmente en sectores donde la presencia de actividades comerciales ha desplazado el uso recreativo o residencial del espacio urbano.
El comercio es otro factor clave en la percepci�n de los habitantes sobre el espacio urbano, ya que influye en la din�mica econ�mica y en la apropiaci�n del territorio. Dentro del pol�gono de estudio se identifican dos tipos de comercio: el comercio formal, representado por establecimientos con infraestructura consolidada, y el comercio aut�nomo, caracterizado por actividades econ�micas informales que ocupan el espacio p�blico de manera flexible. La coexistencia de estos dos tipos de comercio ha generado diferentes percepciones entre los habitantes, ya que mientras algunos consideran que la actividad comercial contribuye a la vitalidad del barrio, otros la perciben como un factor de ocupaci�n del espacio p�blico que limita su funcionalidad. La proliferaci�n del comercio aut�nomo en ciertas zonas ha generado tensiones con otros actores del sector, especialmente en �reas donde la ocupaci�n de aceras y espacios de circulaci�n ha dificultado el tr�nsito peatonal. Adem�s, la falta de regulaci�n en la distribuci�n del comercio ha incidido en la percepci�n de desorden, lo que ha afectado la imagen urbana y ha generado preocupaciones sobre la convivencia entre diferentes usos del suelo.
Figura 12
Rutas trazadas por los comerciantes aut�nomos dentro del pol�gono de estudio
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
Los estudiantes representan un grupo de inter�s en la din�mica social del pol�gono de estudio, ya que su presencia ha influido en la configuraci�n del entorno y en la demanda de servicios urbanos. Los estudiantes han manifestado preocupaciones relacionadas con la seguridad y la accesibilidad, ya que en ciertas �reas del pol�gono la infraestructura urbana no satisface sus necesidades de movilidad y protecci�n. La percepci�n de inseguridad en ciertos sectores ha llevado a que los estudiantes eviten ciertos espacios durante determinadas horas del d�a, lo que ha impactado de la manera en que utilizan el entorno. Adem�s, la falta de espacios adecuados para la socializaci�n y el esparcimiento ha limitado las oportunidades de integraci�n dentro del sector, lo que ha generado una percepci�n de fragmentaci�n en la comunidad estudiantil. A pesar de estas problem�ticas, la presencia de estudiantes en el �rea ha contribuido a dinamizar ciertos sectores, especialmente en torno a los equipamientos educativos y comerciales, lo que ha favorecido la generaci�n de actividades econ�micas y ha fortalecido la interacci�n social en puntos estrat�gicos del pol�gono de estudio.
La percepci�n de los residentes sobre el pol�gono de estudio es diversa y est� influenciada por factores como la seguridad, la accesibilidad y la calidad del entorno urbano. Los habitantes del sector han se�alado la presencia de problemas relacionados con la planificaci�n urbana, ya que en ciertos puntos la falta de infraestructura adecuada ha afectado la calidad de vida de los residentes. La coexistencia de diferentes usos del suelo ha generado tensiones entre los habitantes, especialmente en zonas donde la actividad comercial ha alterado la din�mica residencial. Adem�s, la percepci�n de inseguridad ha sido un factor determinante en la manera en que los residentes utilizan el espacio p�blico, ya que la presencia de �reas poco iluminadas y la falta de vigilancia en ciertos sectores han generado una sensaci�n de vulnerabilidad. A pesar de estas problem�ticas, algunos residentes han destacado la importancia de la identidad barrial y la cohesi�n social en ciertos sectores, lo que ha fortalecido la apropiaci�n del territorio y ha promovido la participaci�n en iniciativas comunitarias para mejorar la calidad del entorno urbano.
2.6.Proyecciones y estrategias de ordenamiento barrial
El ordenamiento barrial dentro del pol�gono de estudio requiere la aplicaci�n de estrategias que permitan consolidar un modelo de desarrollo territorial sostenible basado en estrategias vinculadas a los conceptos que establecen los ecobarrios. La planificaci�n barrial debe considerar m�ltiples dimensiones del territorio, desde la estructura morfol�gica y la accesibilidad hasta la funcionalidad del espacio p�blico y la compatibilidad de los usos del suelo. En este sentido, la implementaci�n de estrategias de ordenamiento deber�a enfocarse en la optimizaci�n de la infraestructura existente, la mejora de la conectividad vial y el fortalecimiento de la cohesi�n social en el sector. Una de las proyecciones fundamentales para el desarrollo barrial es la consolidaci�n de un modelo urbano compacto y mixto, donde la densificaci�n no implica una reducci�n en la calidad de vida ni en la disponibilidad de espacios p�blicos adecuados. Las pol�ticas de redensificaci�n deben estar acompa�adas de la ampliaci�n y mejora de la infraestructura de movilidad, la generaci�n de espacios de encuentro ciudadano y la optimizaci�n del dise�o urbano, con el fin de garantizar una distribuci�n equilibrada de actividades residenciales, comerciales y recreativas dentro del pol�gono de estudio.
La implementaci�n de estrategias de ordenamiento barrial requiere un an�lisis detallado de las problem�ticas existentes en la distribuci�n del espacio urbano y la aplicaci�n de medidas espec�ficas para mejorar la sostenibilidad del sector. La fragmentaci�n territorial ha generado una desconexi�n entre distintas �reas del pol�gono de estudio, lo que ha afectado la accesibilidad y la integraci�n del barrio con su entorno inmediato. En este contexto, una de las estrategias clave es la mejora de la conectividad mediante la intervenci�n en la red vial, la optimizaci�n del dise�o de las aceras y la implementaci�n de soluciones de movilidad sostenible. La consolidaci�n de corredores urbanos seguros y la integraci�n de sistemas de transporte multimodal podr�an permitir mejorar la accesibilidad y la eficiencia de los desplazamientos en el sector. Adem�s, la regulaci�n del uso del suelo debe orientarse a evitar la sobrecarga de ciertas zonas con actividades comerciales y garantizar un equilibrio entre los distintos usos del espacio urbano, promoviendo una planificaci�n estrat�gica que favorezca la interacci�n social y la apropiaci�n del espacio p�blico por parte de los habitantes.
Desde una perspectiva de sostenibilidad, las estrategias de ordenamiento barrial deben incorporar criterios ecol�gicos en la planificaci�n del territorio. Para ello, es pertinente fomentar la generaci�n de espacios verdes, la recuperaci�n de �reas degradadas y la implementaci�n de soluciones basadas en la naturaleza para mejorar la resiliencia urbana ante los desaf�os ambientales. La inclusi�n de infraestructura verde dentro del pol�gono de estudio no solo podr�a contribuir a la sostenibilidad del entorno, sino que tambi�n podr�a fortalecer la cohesi�n social al proporcionar espacios de encuentro y recreaci�n para la comunidad. Adem�s, la planificaci�n debe contemplar estrategias para la optimizaci�n de la eficiencia energ�tica en edificaciones, la mejora del sistema de drenaje urbano y la gesti�n sostenible de los recursos naturales disponibles. Estas estrategias deben estar alineadas con los lineamientos establecidos en los instrumentos de planificaci�n territorial, asegurando que el crecimiento urbano se realice de manera controlada y responda a las necesidades de la poblaci�n.
Otro aspecto esencial en la planificaci�n del pol�gono de estudio es la implementaci�n de mecanismos de participaci�n ciudadana que permitan involucrar a los habitantes en la toma de decisiones sobre el desarrollo del barrio. La planificaci�n participativa es un componente fundamental para asegurar que los procesos de transformaci�n urbana respondan a las necesidades reales de la comunidad y no solo a intereses econ�micos externos. En este sentido, las estrategias de ordenamiento barrial deber�an incluir espacios de deliberaci�n y consulta ciudadana, donde se analicen las propuestas de intervenci�n y se construyan consensos sobre el modelo de desarrollo del sector. La participaci�n activa de los residentes, comerciantes y dem�s actores locales es clave para consolidar un modelo de gesti�n urbana que garantice la equidad y la sostenibilidad en el crecimiento del pol�gono de estudio. La planificaci�n debe trascender la mera aplicaci�n de normativas y contemplar estrategias de acompa�amiento social que faciliten la adaptaci�n de la comunidad a los cambios urbanos y favorezcan su integraci�n en los procesos de transformaci�n del barrio.
El desarrollo de estrategias de ordenamiento barrial tambi�n implica la identificaci�n de oportunidades para la consolidaci�n de equipamientos urbanos que fortalecen la funcionalidad del sector. La provisi�n de infraestructura y servicios adecuados es un elemento determinante en la consolidaci�n de un modelo de ciudad m�s accesible e inclusivo. En este sentido, la planificaci�n debe enfocarse en garantizar la distribuci�n equitativa de los equipamientos urbanos dentro del pol�gono de estudio, evitando la concentraci�n de servicios en ciertas �reas y promoviendo su accesibilidad en toda la extensi�n del sector. La implementaci�n de estrategias para la recuperaci�n de espacios subutilizados y la adaptaci�n de infraestructuras existentes a nuevas funciones urbanas puede contribuir a la optimizaci�n del uso del suelo y a la diversificaci�n de la oferta de servicios dentro del pol�gono de estudio. La articulaci�n de estos procesos con la normativa vigente es clave para garantizar la viabilidad de las estrategias de ordenamiento y evitar la fragmentaci�n en la planificaci�n del sector. A continuaci�n se indica el modelo territorial actual y el modelo territorial deseado para el pol�gono de estudio:
Figura 13
Modelo territorial actual del pol�gono de estudio
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
Figura 14
Modelo territorial deseado para el pol�gono de estudio
Nota: Figura elaborada en la clase �Itinerario I Dise�o y Planificaci�n Urbana-FDA-UTA� (2023)
Conclusiones
El an�lisis de la planificaci�n a escala barrial en el pol�gono de estudio ha permitido identificar las interacciones entre la estructura urbana, la regulaci�n territorial y las din�micas sociales que configuran la ocupaci�n del suelo y el acceso a los servicios urbanos. La investigaci�n destaca que la planificaci�n barrial debe abordar la estructura morfol�gica del territorio a partir de un enfoque integral, donde las condiciones f�sicas del entorno sean analizadas en relaci�n con la accesibilidad, la cohesi�n social y la funcionalidad de los espacios p�blicos. La evaluaci�n del pol�gono de estudio revela una distribuci�n heterog�nea de la ocupaci�n del suelo, con sectores en los que la consolidaci�n urbana ha seguido un modelo ordenado y otros en los que la fragmentaci�n territorial ha generado barreras en la conectividad y el acceso a infraestructura. Este hallazgo sugiere que la planificaci�n debe considerar las particularidades de cada sector para evitar la aplicaci�n de normativas estandarizadas que no correspondan con las condiciones espec�ficas del territorio. Desde una perspectiva te�rica, estos resultados coinciden con los postulados del urbanismo ecol�gico, que plantean la necesidad de integrar criterios de sostenibilidad y adaptaci�n territorial en los procesos de planificaci�n barrial, garantizando que la ocupaci�n del suelo responda tanto a la capacidad estructural del territorio como a las demandas de la poblaci�n.
La regulaci�n del uso del suelo ha sido un eje fundamental en la planificaci�n urbana dentro del pol�gono de estudio, determinando los niveles de densificaci�n y la distribuci�n de actividades econ�micas y residenciales. Aunque la normativa establece lineamientos para garantizar una ocupaci�n equitativa del territorio, su aplicaci�n ha sido dispareja, lo que ha derivado en diferencias significativas en la estructura urbana del sector. Se ha identificado que en algunas zonas los niveles de edificabilidad superan los valores permitidos por la normativa, mientras que en otros sectores la densificaci�n no ha alcanzado los par�metros establecidos, generando una baja ocupaci�n del suelo. Este fen�meno ha afectado la provisi�n de infraestructura y servicios urbanos, ya que la falta de una planificaci�n ajustada a las condiciones reales del territorio ha generado sectores con alta demanda de equipamientos y otros con baja ocupaci�n de las infraestructuras disponibles. Este hallazgo refuerza la importancia de adoptar estrategias de planificaci�n flexibles, que permitan ajustar los lineamientos normativos a la evoluci�n del territorio y a las din�micas urbanas emergentes, evitando la generaci�n de desigualdades en la distribuci�n de recursos y servicios dentro del pol�gono de estudio.
Desde una perspectiva de movilidad, la investigaci�n ha evidenciado que la jerarquizaci�n vial dentro del pol�gono de estudio ha favorecido la integraci�n de ciertos sectores a la estructura urbana mayor, mientras que otros presentan condiciones de accesibilidad restringida. La movilidad dentro del sector se encuentra dominada por ejes viales primarios, los cuales concentran el tr�nsito vehicular y establecen los principales corredores de conexi�n con otras zonas de la ciudad. Sin embargo, la infraestructura peatonal y el transporte p�blico presentan deficiencias en su integraci�n con el sistema de movilidad urbana, afectando la conectividad del sector y generando dificultades en los desplazamientos internos. Estas condiciones han impactado en la funcionalidad del espacio p�blico, ya que la fragmentaci�n de la red vial ha limitado la continuidad del flujo peatonal y la accesibilidad universal. Estos resultados refuerzan la necesidad de desarrollar estrategias de movilidad sostenible que prioricen la conectividad peatonal y la diversificaci�n de medios de transporte, evitando que la planificaci�n barrial contin�e favoreciendo un modelo de movilidad basado en la predominancia del autom�vil privado.
El acceso y la calidad del espacio p�blico han sido aspectos centrales en la investigaci�n, permitiendo evidenciar la manera en que la disponibilidad de �reas de uso colectivo influye en la percepci�n ciudadana y en la apropiaci�n del territorio. La planificaci�n barrial debe garantizar la provisi�n de equipamientos y espacios recreativos accesibles, con el fin de fortalecer la cohesi�n social y mejorar la habitabilidad del entorno urbano. Se ha identificado que dentro del pol�gono de estudio la oferta de espacios p�blicos es desigual, con sectores que cuentan con infraestructuras recreativas adecuadas y otros donde la carencia de estos espacios ha limitado las oportunidades de interacci�n social. Asimismo, la percepci�n de inseguridad ha sido se�alada como un factor determinante en el uso del espacio p�blico, ya que la presencia de �reas con baja iluminaci�n ha restringido la apropiaci�n del territorio por parte de la comunidad. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de adoptar modelos de planificaci�n barrial que prioricen la seguridad y la accesibilidad de los espacios p�blicos, asegurando que el dise�o urbano favorezca la interacci�n social y la construcci�n de un entorno inclusivo.
La presencia de comercio formal y aut�nomo dentro del sector ha generado una transformaci�n en la estructura urbana, estableciendo nuevos nodos de actividad y redefiniendo la funcionalidad de ciertos espacios. El comercio aut�nomo ha ocupado �reas estrat�gicas del pol�gono, afectando la movilidad y generando conflictos en el uso del espacio p�blico. En este sentido, la coexistencia entre comercio formal y aut�nomo ha sido identificada como un factor que influye en la percepci�n ciudadana sobre la planificaci�n urbana, ya que la falta de regulaci�n en la distribuci�n de actividades econ�micas ha derivado en la ocupaci�n irregular de ciertos sectores. Estos hallazgos refuerzan la importancia de regular la compatibilidad de usos del suelo en la planificaci�n barrial, asegurando que el crecimiento del comercio no afecte la funcionalidad del entorno ni genere desigualdades en la accesibilidad a los servicios y equipamientos urbanos.
El estudio ha demostrado que la planificaci�n barrial requiere de estrategias de ordenamiento que integren la normativa urban�stica con la realidad territorial, garantizando que la gesti�n del suelo responda tanto a la capacidad estructural del entorno como a las din�micas socioecon�micas emergentes. La presente investigaci�n enfatiza la necesidad de adoptar enfoques de planificaci�n participativa que permitan incorporar la visi�n de la comunidad en la definici�n del modelo de desarrollo del barrio. A partir del an�lisis del territorio, se ha evidenciado que la planificaci�n actual enfrenta desaf�os en t�rminos de equidad, sostenibilidad y accesibilidad, lo que sugiere la necesidad de implementar estrategias que favorezcan la integraci�n urbana y la optimizaci�n del uso del suelo. Estos resultados refuerzan la importancia de adoptar un enfoque de planificaci�n territorial basado en la resiliencia y la sostenibilidad, asegurando que el desarrollo barrial se lleve a cabo de manera equilibrada y en funci�n de las necesidades de la comunidad del sector del campus universitario Huachi de la Universidad T�cnica de Ambato.
Agradecimiento
A los estudiantes de la asignatura �Itinerario I: Dise�o y Planificaci�n Urbana� del periodo acad�mico septiembre 2023- febrero 2024 de la Carrera de Arquitectura de la Universidad T�cnica de Ambato, quienes fueron parte fundamental durante el proceso de elaboraci�n de la presente investigaci�n.
Nota final
El presente art�culo es un breve repaso de lo desarrollado dentro del libro: De la Biodiverciudad al Ecobarrio: Procesos de planificaci�n a escala barrial en las inmediaciones del campus universitario de la Universidad T�cnica de Ambato. Para mayor profundidad, se puede acceder a la investigaci�n completa en:
https://ciladi.org/wp-content/uploads/Procesos-de-Planificacion-a-Escala-Barrial_Finalizado.pdf
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� 2024 por los autores. Este art�culo es de acceso abierto y distribuido seg�n los t�rminos y condiciones de la licencia Creative Commons Atribuci�n-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0)
(https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/).
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